Desde el inicio de su gira, Shakira ha dejado claro que su música va acompañada de la fuerza y la resiliencia de la mujer. Este sábado 2 de mayo, ese discurso tomó una dimensión histórica cuando reunió a dos millones de personas en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro, en el concierto más multitudinario de su carrera.
Desde el escenario, la barranquillera habló en portugués y puso sobre la mesa una realidad que conecta con millones de mujeres en el mundo. “En este país, en Brasil, hay más de 20 millones de madres solteras. Sin ayuda, tienen que luchar cada día para sustentar a su familia. Yo soy una de ellas. este show se lo quiero dedicar a todas las mujeres”.
Lea: Los invitados que acompañaron a Shakira en el show más grande de su carrera
Shakira no evitó hablar de su historia reciente. Tras su separación del exfutbolista Gerard Piqué en 2022 y su nueva vida en Miami junto a sus hijos, la artista reconoció que no han sido años fáciles.
“Es un sueño para mí estar viviendo esto. Ya saben que mi vida no ha sido muy fácil últimamente, estos últimos años. Lo que sé es quelas mujeres, cada vez que caemos, nos levantamos un poco más sabias, un poco más fuertes, un poco más resilientes. ¡Porque las mujeres ya no lloran! Por eso, este show está dedicado a todas las mujeres”.
Reinventarse sin pausa
Horas antes del concierto, Shakira ya había compartido parte de su proceso en un texto publicado en O Globo. Allí habló de lo que significa seguir adelante cuando todo cambia como levantarse, cuidar a sus hijos, trabajar y reconstruirse.
En medio de su gira, comprendió que su historia no era única, sino compartida por muchas otras mujeres. “Durante la gira mundial, comencé a ver mi propio rostro reflejado en muchos otros. Mujeres que me esperaban después de los shows para contarme, con los ojos brillando, sus historias. Estábamos solas, pero no derrotadas”.
A partir de ahí, describe el cambio que han vivido las mujeres en la región, dejando atrás estereotipos del pasado. “Porque las mujeres latinas cambiaron. Durante décadas, fueron retratadas como devotas del hogar, silenciosas, sumisas. Esa imagen está superada. La mujer latina de hoy decidió seguir adelante. Sostiene el hogar, toma decisiones, lidera proyectos y cría a sus hijos sola si es necesario”.
Más allá de los roles, resalta la esencia emocional y práctica de esa transformación. “Por encima de todo, mantiene el corazón en su lugar, ese que valora los afectos y los valores transmitidos a los hijos, que transforma la vida en danza, incluso en los días difíciles. Hace lo que hay que hacer. En este momento de la historia, eso no es un detalle. Es una forma de no perderse”.





















