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Despertarse en medio de la noche para ir al baño es una de las alteraciones del sueño más comunes. Muchas personas lo asumen como algo normal con el paso de los años, pero lo cierto es que puede estar relacionado con diferentes condiciones de salud o incluso con hábitos que pueden corregirse.

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Asimismo, la doctora Raquel González, portavoz de la Asociación Española de Urología, manifestó que “nuestro organismo está diseñado para disminuir la producción de orina nocturna, de forma que podamos dormir de seis a ocho horas sin necesidad de levantarnos”, y añadió que “con el envejecimiento natural, es habitual que podamos levantarnos una vez por la noche o de forma ocasional, por lo que es muy frecuente en la población”, y aclara que esa necesidad se denomina nicturia.

Aunque muchos piensan que levantarse a orinar durante la noche está directamente relacionado con problemas en la vejiga o la próstata, no siempre es así. Según la doctora González “existen muchas circunstancias que pueden inducir la aparición de nicturia, siendo menos del 30% de ellas de origen urológico”.

“Algunos trastornos urológicos también pueden presentar nicturia, como la vejiga hiperactiva o la obstrucción urinaria por el crecimiento prostático benigno o la estenosis de uretra”, destaca la especialista. Sin embargo, también influyen otras afecciones como enfermedades cardiovasculares, dificultades en la circulación, por ejemplo, las varices, y trastornos del sueño como la apnea obstructiva o el insomnio.

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En muchos casos, el origen está en hábitos cotidianos. “La ingesta excesiva de líquidos, especialmente si es alcohol o bebidas con gas o si se produce a última hora del día” actúa, según la doctora, como motivo directo.

La doctora también advierte sobre la “poliuria nocturna”, que se presenta cuando “la cantidad de orina que producen durante la noche aumenta mucho y supone más del 30% de la cantidad de orina de todo el día”. Esta situación puede estar asociada tanto al envejecimiento como a problemas en el retorno venoso.

Cuándo consultar al médico

Aunque levantarse ocasionalmente puede considerarse normal, hay señales que no deben ignorarse. “Cuando necesitamos levantarnos dos o más veces, es recomendable acudir a valoración con nuestro médico de atención primaria”.

“La nicturia es un problema en el momento en el que afecta a la calidad de vida de la persona que la padece y se produce dos o más veces a lo largo de la noche, estando siempre precedido y seguido de sueño”. Además, la González recomienda estar atentos a otros síntomas como “el insomnio, los ronquidos nocturnos, la hinchazón en las piernas, la dificultad para orinar o las pérdidas urinarias”.

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Por otro lado, el médico general será clave para identificar si se trata de un mal hábito o de enfermedades como la diabetes, la hipertensión o la obesidad. “Este especialista valorará nuestra salud general y los síntomas asociados, determinando qué cambios en el estilo de vida y recomendaciones podemos realizar y la necesidad de hacer un estudio más profundo y dirigido si es preciso”, explicó González.

Cómo reducir las interrupciones nocturnas

La buena noticia es que, en muchos casos, es posible disminuir estos episodios con ajustes sencillos. “En aquellas personas que beben gran cantidad de líquidos y orinan mucha cantidad a lo largo de todo el día, se recomienda restringir la ingesta de líquidos a 1,5 litros al día y evitar beber a partir de las 19 horas”.

Si el problema está relacionado con enfermedades metabólicas como hipertensión, diabetes u obesidad, es fundamental mantener un control adecuado con acompañamiento médico.

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Asimismo, en personas con dificultades para dormir o que roncan con frecuencia, es importante descartar trastornos del sueño. Mantener horarios regulares y evitar estimulantes o alcohol entre cuatro y seis horas antes de acostarse también puede marcar la diferencia.

Finalmente, para quienes presentan poliuria nocturna, la especialista recomienda medidas como el uso de “medias de compresión que lleguen hasta el muslo o hasta la cintura; la realización de ejercicio físico por las tardes, fundamentalmente caminar a ritmo rápido; realizar el descanso a mediodía tumbado con las piernas en alto, para favorecer el retorno venoso; y mantener un adecuado control del peso”.