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Sorprendentemente una mujer en Riohacha dio a luz un bebé gigante que pesó 5.100 gramos y midió 58 centímetros, a través de un parto normal en el hospital Nuestra Señora de los Remedios, donde llegó después de recorrer varias clínicas de la ciudad donde no fue atendida.

Paola Padilla Aparicio, de 30 años y natural de Pueblo Nuevo (Córdoba), tenía 39 semanas de embarazo de su tercer hijo, el cual sabía ya que iba a ser varón, pero nunca se imaginó que iba a ser tan grande, porque en las ecografías que se hizo, nunca se reveló su tamaño.

Los dolores le comenzaron hacia la una de la madrugada del jueves y desde entonces comenzó un doloroso recorrido por varias clínicas privadas, donde no recibió la atención porque su EPS Comparta no estaba al día en los pagos o porque no tenía contrato con algunas de ellas.

“Solo me decían que no me atendían y me mandaban para otro lugar, mientras yo tenía esos dolores fuertes. En una de las clínicas me pidieron un millón y medio de pesos por un parto natural y tenía que dar un depósito”, aseguró ya más tranquila, después de haber parido.

Finalmente hacia las cuatro de la mañana y luego de estar al borde de la desesperación, una prima y un tío que la acompañaban, llamaron a la Policía con el fin de acabar con este peregrinaje, ya que la vida de Paola y la del bebé corrían peligro.

Con la mediación de las autoridades, fue recibida en el hospital local, donde fue atendida por el ginecólogo Caleb Eduardo Suárez, quien dijo que en sus doce años de experiencia como médico general y como especialista nunca había visto un parto por vía vaginal con un bebé de este tamaño.

“Yo había traído al mundo dos bebés con pesos superiores a lo normal, pero todos por cesárea y me atrevería a decir que este es el único bebé de este tamaño nacido a través de parto natural”, indicó el doctor.

Después de dos horas de labores, el niño nació a las ocho y media de la mañana y todo el personal que se encontraba a esa hora en el centro asistencial se mostró sorprendido porque nunca antes habían visto nacer un bebé tan grande y sobre todo nacido naturalmente.

Según el doctor, la madre tenía una pelvis amplia que permitió que el bebé se encajara y naciera por vía vaginal, a pesar de que ella había tenido su última hija, hace cinco años, a través de una cesárea.

El médico agregó que la criatura sobrepasa la medida normal de los bebés que es de 3.500 gramos y tiene la de un niño de cinco o seis meses. Además explicó que estos bebés macrosómicos, como se les conoce, se deben a que las madres no regulan bien la insulina, tienen un problema de diabetes que pasa desapercibido durante el control prenatal.

Se llamará Fabián. Mientras Paola ya fue enviada a su casa a recuperarse de este angustioso parto, el bebé, estará por varios días en la unidad de cuidados intensivos del hospital Nuestra Señora de los Remedios porque al nacer sufrió un paro cardiorespiratorio por espacio de tres minutos. Sin embargo, su evolución es satisfactoria, según indicó el médico que lo atiende.

Su nombre será Fabián, porque así lo decidió su padre, afirmó Paola. Ella dice sentirse muy alegre porque es el primer varón que tiene y que viene a acompañar a sus dos hijas, cuyos partos no fueron tan dramáticos como éste.

Por Sandra Guerrero Barriga