El panorama financiero para millones de personas en Colombia sufrió un duro revés en el plano legislativo. El proyecto de ley conocido como ‘borrón y cuenta nueva’, que pretendía otorgar un alivio sustancial a los ciudadanos con reportes negativos en centrales de riesgo como Datacrédito, se hundió definitivamente en el Congreso de la República. La decisión ha desatado una ola de fuertes críticas y controversia dentro de la misma corporación.
La iniciativa legislativa tenía como propósito central brindar una segunda oportunidad financiera a quienes se pusieran al día con sus obligaciones económicas, permitiéndoles salir de las bases de datos de deudores. Sin embargo, el trámite no prosperó debido a la falta de gestión en su última etapa.
Las directivas del Congreso enfrentan duras acusaciones por favorecer al sector financiero
El hundimiento de la propuesta generó indignación inmediata, especialmente por parte de sus promotores. El representante a la Cámara, Alejandro Ocampo, arremetió de manera directa contra la Mesa Directiva de la Cámara de Representantes, acusándola de no haber incluido el proyecto en el orden del día para su respectiva votación, a pesar de que la iniciativa ya había superado debates desde agosto del año pasado.
Según Ocampo, las decisiones de las directivas priorizaron los intereses del sector bancario por encima de las urgencias de la población civil. Al respecto, el congresista fue enfático al declarar: “A la mesa directiva no le importaron 7 millones de colombianos que hoy están reportados en Datacrédito, algunos de ellos injustamente, algunos por 500 pesos, por 5 mil pesos o por 10 mil pesos”.
El lobby bancario se impone sobre las necesidades de la ciudadanía en el Legislativo
El debate técnico y social del proyecto quedó relegado, de acuerdo con las denuncias, por presiones externas de los gremios económicos. Ocampo argumentó que la Mesa Directiva de la Cámara tenía la única y simple tarea de agendar el proyecto para su discusión final, algo que finalmente no ocurrió.
El representante sugirió que las dinámicas de poder interno jugaron en contra de los colombianos vulnerables y afirmó de forma contundente que “fue más fuerte el lobby de Asobancaria que la necesidad del pueblo colombiano”.
Con el archivo de esta ley, se congela la posibilidad de que más de 7 millones de personas recuperen su vida crediticia, obligando a una vasta parte de la población a mantener sus reportes negativos de manera prolongada en las centrales de riesgo. El congresista concluyó sus reclamos asegurando que “la mesa directiva le jugó a la banca en Colombia”, dejando en firme la afectación de los millones de ciudadanos reportados.





















