Efraín Cepeda, presidente del Partido Conservador, es claro con su postura: la colectividad azul no puede votar en las elecciones presidenciales por Iván Cepeda. En este sentido, revela que han adelantado acercamientos con Paloma Valencia y Abelardo De la Espriella para lograr algún tipo de adhesión; sin embargo, el proceso aún está crudo.
Se mueve la carrera presidencial y el Partido Conservador ha fijado una postura frente a algunos candidatos, especialmente frente a Iván Cepeda, a quien no apoyarán...
Así lo anuncié antes de la Semana Santa en mi calidad de presidente del partido. Hemos tomado la decisión de que la militancia conservadora no puede respaldar a quien representa la antítesis de nuestros principios. No podemos votar por un comunista, marxista, leninista. Nosotros llevamos más de 170 años defendiendo valores como la familia, la propiedad privada, el orden institucional y la democracia basada en la división de poderes. En contraste, consideramos que esa candidatura representa una visión distinta del Estado, más cercana a modelos donde el poder se concentra y se debilitan los contrapesos. Por eso hemos sido enfáticos: ningún conservador puede votar por esa opción. Esta decisión será llevada a ratificación del Directorio Nacional, pero tengo plena confianza en que será respaldada.
¿Cómo se llegó a esa determinación dentro del partido?
Convocamos una reunión previa a la Semana Santa para escuchar a los distintos sectores del partido. Fue un espacio abierto, donde se expresaron distintas opiniones, especialmente frente a las candidaturas de centro derecha. Hubo intervenciones tanto a favor de Abelardo De la Espriella como de Paloma Valencia. Sin embargo, es importante decir que nadie planteó respaldo a Iván Cepeda. Eso también refleja el sentir mayoritario de la colectividad. En ejercicio de mis atribuciones como presidente, tomé la decisión de fijar esa línea, que ahora será sometida a ratificación del Directorio Nacional. Estoy convencido de que será aprobada, incluso de manera unánime.
Algunos miembros del partido han mostrado cercanía con el gobierno de Gustavo Petro. ¿Cómo se maneja eso internamente?
El partido tiene reglas claras y mecanismos institucionales para garantizar la coherencia interna. Con esta decisión, hemos activado la veeduría del Partido Conservador, que es un órgano con capacidad real de actuación. Esta instancia puede suspender derechos, retirar voz y voto, e incluso iniciar procesos ante el tribunal de ética que pueden derivar en expulsiones. Nosotros esperamos que todos los militantes actúen conforme a los principios del partido, pero también sabemos que pueden existir casos aislados. Para eso están los mecanismos disciplinarios, que en este momento están plenamente activos.
¿El Partido Conservador ya tiene definido su apoyo a alguna candidatura de centro derecha?
En este momento estamos en una fase de exploración. Hemos decidido escuchar a los candidatos antes de tomar una decisión definitiva. Ya extendimos una invitación a la doctora Paloma Valencia para que dialogue con la bancada, exponga sus propuestas y podamos hacer una evaluación más completa. Estamos a la espera de su respuesta. En el caso del doctor Abelardo De la Espriella respetamos su decisión de no participar en escenarios partidistas, ya que ha manifestado su preferencia por dialogar con liderazgos individuales. Eso limita un poco el proceso, pero seguimos abiertos a evaluar todas las opciones.
¿Hay alguna inclinación dentro del partido por alguno de estos candidatos?
No hay una decisión tomada en ese sentido. Lo que sí puedo decir es que ambos candidatos tienen cualidades importantes. Conozco a Paloma Valencia desde hace varios periodos en el Senado, hemos trabajado juntos y le tengo un gran aprecio. También conozco a Abelardo De la Espriella desde hace muchos años, tenemos una relación cercana y reconozco sus capacidades. El país atraviesa un momento complejo, probablemente uno de los más difíciles de su historia reciente, y necesitamos liderazgos que estén a la altura. Por eso queremos escuchar, analizar y decidir con responsabilidad.
Las encuestas muestran que el candidato de izquierda lidera en primera vuelta, pero que la suma de la centro derecha podría ser mayor. ¿Cómo lo interpreta?
Esa última encuesta marca que el candidato comunista Cepeda Iván Cepeda tiene alrededor de 37 %. Si sumamos los guarismos de Abelardo De la Espriella, alrededor de 27,5, y de Paloma Valencia, 22 puntos, así que también estamos sobre el 50 %. De manera que aquí, como lo he venido diciendo, puede pasar lo que pasó en Chile, y es que el candidato de la izquierda en Chile sacó la primera votación en primera vuelta y luego en el balotaje, en la segunda vuelta, se unió la centro derecha y sufrió la izquierda una gran derrota. Por eso también una de mis labores como presidente del partido y articulador ha sido pues que se llegue al convencimiento de que aquí llegamos a la centro derecha en la unidad en segunda vuelta.
Uno de los dos candidatos, el que pase la segunda vuelta, si Abelardo o Paloma Valencia, pues debe recibir el apoyo del otro. Y eso es lo que nos garantiza salir de un gobierno que nos está llevando pues a un verdadero infierno democrático y poder retomar una senda en que podamos ordenar la salud hoy absolutamente deteriorada en manos de este gobierno.
¿Qué está en juego en esta elección?
Está en juego el rumbo del país. Hoy vemos un deterioro en la seguridad, con fenómenos como la extorsión afectando incluso a pequeños negocios. Vemos dificultades en el sistema de salud, incertidumbre económica y un aumento en la informalidad, que ya supera más de la mitad de la fuerza laboral. Desde nuestra visión, el sector privado es fundamental, porque es el que genera empleo formal, con prestaciones y estabilidad. Si no fortalecemos ese sector, seguiremos viendo crecimiento de la informalidad y más desigualdad. Por eso creemos que Colombia necesita retomar un camino de orden, seguridad y crecimiento económico.





















