En medio de un país bastante polarizado, con candidatos a la Presidencia de la República bien acomodados para la derecha o para la izquierda, con algunos otros en el centro, esperando para saber con quién aliarse para lograr los votos necesarios, surgen los aspirantes independientes como Santiago Botero.
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Se trata de un exitoso empresario de 51 años, nacido en Medellín, Antioquia, quien, según sus propias palabras, desea “romper con el sistema” político del país, alejándose de los pactos entre partidos y con propuestas en su mayoría radicales y no tradicionales.
Estudió ingeniería agrónoma en la Escuela Agrícola Panamericana en Honduras y realizó su especialización de MBA en el INCAE Business School en Costa Rica.
Como empresario, se destaca porque fundó Pago Solution, realizado para facilitar las compras por internet en América Latina, y Tropical Food, dedicada a la comercialización de productos agrícolas como tostones y frijoles. Además, fundó en el año 2012 Finsocial, una empresa de libranza y pensiones que vendió sus acciones al estado en el año 2021, con sede en Barranquilla. También fue el fundador de SBO Lab, una company builder que apoya emprendimientos de alto impacto.
Su éxito en los negocios lo llevó a ser reconocido. En 2021 fue admitido en la red global Endeavor de emprendimientos de alto impacto y ese mismo año apareció en la portada de Forbes Colombia como ejemplo de liderazgo e innovación financiera.
De igual forma, ha destacado por filántropo, a través de la Fundación Finsocial, con la cual ha invertido cerca de US$12 millones en programas de educación financiera y apoyo a comunidades vulnerables, beneficiando a cientos de miles de personas.
Propuestas de Santiago Botero
En cuanto a lo político, Botero, desde que anunció su candidatura a la Presidencia, aseguró que de llegar a la Casa de Nariño desea gobernar el país como una empresa, eliminando por completo la corrupción en el Estado y generando empleo.
Sus discursos se han basado en la seguridad, la lucha contra la corrupción y una transformación profunda del Estado. Se hizo conocido por la frase “balín para los bandidos”, una consigna que ha convertido en un símbolo de su propuesta de mano dura frente al crimen y de ruptura con la política tradicional.
Botero ha defendido un aumento significativo del salario mínimo, argumentando que el ingreso de los trabajadores debe ajustarse al costo real de vida. En salud, el aspirante ha sido crítico del modelo actual y sostiene que la atención no puede depender exclusivamente de la lógica de mercado.
Quizá una de las propuestas más polémicas es en cuanto a las sanciones severas a los funcionarios condenados por delitos contra el Estado, inhabilidades prolongadas y mecanismos de control más estrictos sobre la contratación pública. Aseguró que impulsaría la pena de muerte para los corruptos.
Durante una entrevista en Noticias Caracol, criticó la Constitución de 1991, considerando que fue un fracaso porque permitió que los políticos modificaran el sistema para beneficiarse, resultando en lo que él llama una “democracia fallida”.
En el mismo medio incluso mencionó a algunos de los nombres que llevaría a su Gobierno: Simón Borrero (dueño de Rappi) para el emprendimiento, David Vélez (de Nubank) para la banca, y Jaime Arrubla para el Ministerio de Justicia.
De igual forma, también advirtió que el país está degradado por alejarse de Dios. Por eso propone poner a Dios por encima de todo, reintegrar los principios y valores en las aulas de clase y gobernar bajo el mandamiento de “tratar al prójimo como te gustaría ser tratado”.
Botero se inscribió, con el movimiento Romper el Sistema, para participar en la primera vuelta de las presidenciales, con Carlos Fernando Cuevas como fórmula vicepresidencial, excoordinador nacional en la campaña de Rodolfo Hernández en 2022.


