Rambo, el perro cazador de narcóticos

    ¿Quieres recibir notificaciones?
    Si
    No
    5/10 INGRESAR Explora tu perfil

    Amigo lector,

    Haz disfrutado 5 de 10 contenidos gratuitos.

    Nuestro deseo es que continues informandote y disfrutando de todo nuestro contenido, por eso te invitamos a iniciar sesión ó crea tu cuenta gratis en nuestro portal.

  • SUSCRÍBETE

Últimas noticias

Un  punto de inscripción de cédula en Atlántico.
23:01

El Atlántico fue el cuarto departamento con más registros...

17:33

“Un testigo nos informa que las personas que están...

16:55

La joven fue escogida por el Comité Departamental de...

16:51

El secretario de Estado de EE.UU., no obstante, insistió en...

16:48

Los servicios del fiscal federal de Chicago alegaron...

16:46

La interrupción se debe a nuevas pruebas de llenado del...

El ministro de Defensa, Guillermo Botero durante su conferencia de prensa en Santa Marta.
16:36

El funcionario confirmó la guerra entre ‘Los Pachenca’ y ‘...

Tomás Manuel Maldonado Cera, procesado por el feminicidio de Brenda Pájaro.
15:59

La lectura total del escrito de acusación habría sido el...

15:52

La orden judicial es por el homicidio de Óscar Rodr...

15:45

Los líderes del programa están en el tercer nivel de...

Rambo, el perro cazador de narcóticos

Este ejemplar de la raza pastor belga es uno de los más activos en la especialidad de detección de alucinógenos de la Policía Metropolitana de Barranquilla. Este mes ha rastreado seis cargamentos contaminados.

Mery Granados
Mery Granados
El subintendente Alexander López, guía de Rambo le enseña su pelota favorita al canino. Mery Granados

Temas tratados

Este ejemplar de la raza pastor belga es uno de los más activos en la especialidad de detección de alucinógenos de la Policía Metropolitana de Barranquilla. Este mes ha rastreado seis cargamentos contaminados.

Con el mismo temple aguerrido como el del personaje de película Jhon Rambo, del clásico de acción de la década de los 80, y del que obtuvo su nombre, el perro de la Policía que por estos días se lleva todos los reconocimientos a su ardua labor en la lucha antidrogas es un adulto de ocho años que está próximo a jubilarse.

El Rambo canino tiene muchas más versiones que el filme hollywoodense, pues solo en lo que va corrido del mes de junio ha logrado detectar 6 cargamentos contaminados  con sustancias alucinógenas que bandas criminales han pretendido ingresar a Barranquilla a través de empresas de envíos nacionales.

Pero este ejemplar de la raza pastor belga malinoise, con pelaje cobrizo y detalles negros, hocico alargado, orejas puntiagudas y cola felpuda, que alcanza una altura máxima de 63 centímetros y un peso de 25 kilos en su edad adulta, y  que es óptimo para ser entrenado como perro guardián, de defensa o de servicio, tiene una diferencia con su homónimo humano y es su carácter dócil y amigable que comparte con su guía, el subintendente Alexander López, del Grupo de Guías y Carabineros (Gruca) de la Policía Metropolitana de Barranquilla, cuya sede está ubicada en el kilómetro 2, a la altura del municipio de Malambo, a menos de media hora de la capital del Atlántico.

Quizá no tenga una subametralladora, pero sí lo respalda un poderoso olfato capaz de detectar el más mínimo gramaje de narcóticos en los más especializados embalajes que le hacen los criminales con el objetivo de desviar su atención.

“Recientemente hicimos una incautación que venía desde Cali en una empresa de envíos. Eran dos puertas de metal como para cuarto frío, perfectamente soldadas y remachadas, además tenía un aislante debajo del cual estaban camuflados 170 kilos de marihuana distribuidas en panelas, las cuales habían sido impregnadas con mostaza para tratar de engañar el olfato del can, pero nuestro Rambo nos hizo la señal y esta fue positiva”, cuenta su guía.

Rambo detecta el olor a narcótico camuflado en esta moto como parte de su entrenamiento.
Rambo detecta el olor a narcótico camuflado en esta moto como parte de su entrenamiento.

El proceso para que Rambo llegara a ser el arma antinarcóticos más importante actualmente para la Policía Metropolitana de Barranquilla tomó poco más de cinco meses desde su nacimiento en 2011.

Rambo nació en una camada de cuatro cachorros, una hembra y tres machos en el Caballar Mancilla, ubicado en Facatativá (Cundinamarca), donde la Policía Nacional tiene el criadero de semovientes equinos y caninos a nivel nacional. 

“Luego del primer mes de nacido comienza el entrenamiento de un perro de búsqueda en el que la constancia y la disciplina son factores fundamentales, porque se trata de crear un hábito en el animal para que después lo repita hasta casi que memorizarlo y lo hacemos a través del juego. Sin embargo, se hace todos los días, una hora por la mañana y otra por la tarde para evitar aburrir al animal”, señala el uniformado Alexander López.

El guía de Rambo explica que a través del juego se implementa un paso indispensable como lo es la “impregnación”, que consiste en utilizar un juguete, que puede ser una pelota, al que se le adhiere el aroma de las sustancias alucinógenas para que el canino rastree el olor hasta dar con él.

“Con esto se le da a entender al perro que ese juguete, con el que él se divierte, tiene ese olor en particular y así siempre detectará el aroma, de droga en este caso, como si estuviera buscando su juguete. La clave es el rastreo del olor”, dice el uniformado.

Sobre el mito de que a los perros de búsqueda se le da a consumir alucinógenos en su entrenamiento, el subintendente López aseguró que es “totalmente falso” y que el trabajo se hace “con el aroma ya sea de drogas, de explosivos, de divisas, de fauna o de lo que sea que uno necesite que el perro encuentre”.

Pista de ejercicios para los caninos.
Pista de ejercicios para los caninos.

Su labor

En la Gruca hay 16 ejemplares caninos de diferentes razas como Pastor Alemán, Labradores y Pastor Belga, como Rambo, para las diferentes especialidades que tiene la institución en antinarcóticos, antiexplosivos, fauna silvestre y relaciones públicas, que son los perros que suelen acompañar los eventos culturales y/o pedagógicos de la Policía.

Su campo de acción es el área Metropolitana de Barranquilla y también sirve de apoyo a otras unidades de la Policía.

“Un día podemos estar en un servicio en Malambo, al día siguiente en el aeropuerto o sirviendo a otras unidades como la Polfa o la Sijín en los diferentes allanamientos. Dependiendo de lo extenso del lugar de búsqueda, así mismo se tardará el can en hallar la sustancia, pero siempre será positiva”, cuenta López.

En la nueva modalidad que han adoptado las bandas criminales en el país de enviar alucinógenos camuflados a través de empresas de encomiendas, el subintendente Alexander López advierte que para facilitar la labor del canino, acuden directamente al centro de acopio de las diferentes compañías donde descargan todas las mercancías.

“Barranquilla, por ser la principal ciudad de la costa es donde llegan todos las encomiendas al centro de acopio y de aquí son distribuidas a las diferentes ciudades, por lo tanto nosotros acudimos con el canino a la sede y allí lo soltamos para que con su señal nos diga si hay algún positivo en el lugar”, sostiene López.

El uniformado aclaró que estas empresas están siendo utilizadas sin el conocimiento y mucho menos consentimiento para tal fin.

“Ellos solo reciben la mercancía, no revisan lo que contiene, sino que confían en lo que declaran las personas que las envían. La persona que la lleva pone una dirección cualquiera como lugar de recepción en la otra ciudad y a través de la opción de rastreo satelital en las páginas web de las compañías están pendiente del día y hora de llegada y están en lugar previamente, o de lo contrario, los ponen para recibir en el centro de acopio”, explica el policía.

Muestra de base de coca en la Policía.
Muestra de base de coca en la Policía.

La señal

El guía canino de Rambo, subintendente Alexander López indica que inicialmente se trabajaban dos formas de cómo el animal anunciaba la detección positiva de los alucinógenos: activa y pasiva.

En la detección activa, el canino al dar con el cono de olor, es decir, con la corriente del aroma que lleva hasta donde estaba la sustancia, rasgaba la superficie del contenedor donde estuviera camuflada, al punto de dañarla.

“Esto nos ocasionó inconvenientes porque puede pasar que, a veces, no haya ahí un positivo si no que el olor se impregnó al estar en contacto con un contenedor infectado, entonces nos tocaba responder por la mercancía dañada”, dice el subintendente.

La otra señal es la pasiva y es en la que se ha venido trabajando actualmente, que consiste en que el perro se sienta y mira fijamente la zona donde está el narcótico.

“Al encontrar el positivo el perro se sienta y da un visual al elemento en sí y se queda estático en el lugar. Si es una persona la que tiene la sustancia, ocurre lo mismo. En ningún momento el perro atacará a la persona, porque ese no fue su entrenamiento”, sostiene el uniformado López.

Un juego. “¡Rambo, sit!”, le ordena su guía y el can obedece de inmediato. En el argot canino hay palabras en inglés, como flat (al piso), out (para soltar lo que tenga en las fauces), high up (se alza en las patas traseras) que están registradas en su cabeza a las cuales atiende.

Rambo no pierde de vista su pelota, la roja de caucho, con la que juega y entrena a diario. Esta no tiene ya ningún olor, ese ya está almacenado en su cerebro, pero para no olvidar lo aprendido, todos los días esconden pequeñas muestras de alucinógenos en algún punto de la finca donde está ubicada la Gruca para que Rambo la busque.

“Es un juego. La pelota es la base de todo. En un ritual en el que yo se la muestro (la pelota) y hago que se la lanzo, pero en realidad la sigo teniendo en mis manos. Previamente escondo en algún punto del lugar una pequeña dosis de narcóticos que tenemos como muestras, entonces cuando Rambo sale en busca de la ‘pelota’ detecta el cono de olor, luego como recompensa le entrego el juguete que siempre fue su objetivo”, asegura López.

Pese a que Rambo ya cumplió la edad reglamentaria al servicio de la Policía, que son ocho años para los caninos, su energía y los múltiples positivos que tiene en su haber le han permitido quedarse a “jugar” un poco más.

El can con su pelota roja en un juego-entrenamiento.
El can con su pelota roja en un juego-entrenamiento.

Temas tratados

Noticias más populares

  • EN EL HERALDO
  • EN Judicial
  • EN VÍDEOS
  • EN FOTOS
¡Hola!
X

Hola,

Bienvenido a tu cuenta de EL HERALDO.

Con tu cuenta de EL HERALDO vive una nueva experiencia. En este momento nuestros usuarios registrados disfrutan de:

Acceso Ilimitado

Bienvenido a EL HERALDO

Bienvenido, puedes ingresar con tu correo electrónico y contraseña registrada.

Si todavía no tienes una cuenta, puedes registrarte aquí, es gratis.

Conéctate con tu cuenta de Facebook ó Google

Registrate en EL HERALDO

Crea tu cuenta en EL HERALDO y vive una nueva experiencia. En este momento nuestros usuarios registrados disfrutan de:

Acceso Ilimitado

* La contraseña debe ser mayor de 5 caracteres, contener una mayuscula y un dígito

x

Reestablecer tu contraseña

Ingresa el correo electrónico con el cual te registraste, te enviaremos un enlace para que puedas restablecer tu contraseña y acceder de nuevo.

Estimado lector,

Acceso ilimitado
¿Ya tienes una cuenta?
La sesión ha sido cerrada con exíto
Por favor, complete su información de registro aquí
DETECTAMOS QUE TIENES UN BLOQUEADOR DE ANUNCIOS ACTIVADO
La publicidad nos ayuda a generar un contenido de alta calidad
No quiero apoyar el contenido de calidad
X
COMO REPORTAR A WASAPEA
1) Agrega a tu celular el número de Wasapea a EL HERALDO: +57 310 438 3838
2) Envía tus reportes, denuncias y opiniones a través de textos, fotografías y videos. Recuerda grabar y fotografiar los hechos horizontalmente.
3) EL HERALDO se encargará de hacer seguimiento a la información para luego publicarla en nuestros sitio web.
4) Recuerda que puedes enviarnos un video selfie relatándonos la situación.
Ya soy suscriptor web
Copa america Brasil 2019 ¿Cúal es tu marcador? Juega aquí