A propósito de las elecciones celebradas este domingo 31 de mayo, en las que el candidato Abelardo De la Espriella se quedó con la mayoría de votos y pasó a segunda vuelta con Iván Cepeda, una de las tareas más urgentes del próximo presidente de Colombia es, sin dudas, la seguridad de las regiones, en especial la de departamentos como el Atlántico, que mantiene saldos en rojo en materia de homicidios, casi en su totalidad asociados al sicariato.
Al cierre de este mes de mayo, el quinto mes del año, el Departamento acumuló un total de 502 homicidios y, antes de llegar a junio, estaría a punto de superar las muertes violentas de todo un año, esto si se tienen en cuenta registros como el de 2019, cuando el Instituto de Medicina Legal contabilizó 543 eventos en toda la jurisdicción.
O, también, podría superar los casos de homicidios que los de todo 2020, cuando, en plena pandemia, asesinaron a 531 personas en el Atlántico.
Vale la pena recordar que luego de superadas algunas restricciones por el covid-19, lo que sí se dispararon en este mismo territorio fueron los casos de homicidio en años como 2021, cuando se completaron 739 casos, y en 2022 hubo 736.
Ya en 2023 se registraron un total de 798 homicidios; en 2024, la cifra llegó a 948 (la más alta en los últimos años), y en 2025, los casos reportados por el Instituto de Medicina Legal sumaron 847.
Un mayo violento
El Sistema Civil de Alertas Tempranas, una iniciativa del abogado y expersonero de Barranquilla Arturo García Medrano, confirmó este lunes 1 de junio que el recientemente finalizado mes de mayo cerró en el Atlántico con 108 homicidios, la cifra más alta de todo el año 2026.
De acuerdo con García, el número de asesinatos registrados durante el mes representó un aumento significativo frente a mayo de 2025, cuando se reportaron 72 muertes violentas.
El reporte indicó además que de los 108 asesinatos ocurridos en mayo, 93 se registraron en el área metropolitana de Barranquilla. La capital del Atlántico concentró el mayor número de casos, con 50 víctimas fatales, seguida por Soledad, donde se presentaron 31 homicidios, y Malambo, con 12 hechos violentos. En contraste, los municipios de Galapa y Puerto Colombia no reportaron asesinatos durante ese período.
Por fuera del área metropolitana se contabilizaron 15 homicidios. Sabanalarga encabezó la lista con siete casos, seguida por Baranoa con cuatro, Sabanagrande con dos, mientras que Tubará y Campo de la Cruz registraron un hecho cada uno.
Las estadísticas del expersonero señalaron que la modalidad predominante continúa siendo el sicariato. De las muertes violentas registradas en mayo, 91 fueron atribuidas a ataques de este tipo. Además, se reportaron dos casos relacionados con procedimientos policiales, un homicidio por desmembramiento, uno por tortura y otro por linchamiento. El informe también da cuenta del asesinato de cuatro mujeres durante el mes.
A la grave situación se suma el número de personas que sobrevivieron a atentados armados. Según el balance, en medio de las acciones sicariales que dejaron víctimas mortales también resultaron heridas 32 personas.





















