El dolor consume la voz de Luis Gómez cada vez que habla de su hijo, Yeiner Andrés Gómez Sandoval, el boxeador profesional de 28 años hallado desmembrado en zona rural del municipio de Soledad, Atlántico.
Entre lágrimas, el hombre recuerda la carrera deportiva y los sueños del pugilista, conocido en el ring como “La Pantera”, quien desde niño encontró en el boxeo el camino para salir adelante y ayudar a su familia.
“La proyección de mi pelado era ser campeón mundial”, contó su padre en diálogo con este medio.
Según relató Luis, Yeiner creció rodeado de entrenadores y gimnasios, siempre aferrado a los guantes y al cuadrilátero.
“Desde niño le gustó el boxeo. Vivía pegado con los profesores y ellos lo querían mucho”, expresó.
El joven incluso integró la liga de boxeo del Ejército Nacional mientras se desempeñaba como soldado profesional, etapa en la que recibió entrenamientos con instructores internacionales.
“Ese muchacho era un monstruo para pelear. Ya estaba pulido y le faltaban unas cuantas peleas para irse a Puerto Rico”, recordó.
La última charla
Luis aún conserva intacta la última conversación que sostuvo con su hijo antes de la pelea que disputó el pasado sábado 9 de mayo en el gimnasio Cuadrilátero Élite de Barranquilla, durante el evento WBA Future Champions Colombia.
“Me dijo: ‘Papi, voy a ser un campeón’. Yo le respondí que lo quería con toda mi alma”, relató.
Aquella noche, Yeiner perdió por primera vez en su carrera profesional frente al boxeador Leider Galvis, en un combate que fue catalogado por especialistas como una “pelea de antología”.
Pese a la derrota, su padre aseguró que el joven seguía motivado y enfocado en sus metas deportivas y familiares.
“Él soñaba con darle una mejor vida a su hija”, contó.
El boxeador dejó una niña de apenas dos años de edad, a quien, según su padre, adoraba profundamente.
La angustiosa búsqueda
Después del combate, Yeiner compartió con su madre, con su entrenador y posteriormente estuvo junto a su hija. Sin embargo, desde el domingo desapareció sin dejar rastro.
Luis comenzó entonces una desesperada búsqueda por distintos barrios de Barranquilla.
“Comenzamos a llamar teléfonos, a preguntar por todos lados y nada”, recordó.
Horas después, la familia conoció la noticia sobre el hallazgo de restos humanos mutilados flotando en el río Magdalena, en la vereda Cabica.
La confirmación llegó cuando los familiares identificaron algunos de los tatuajes del boxeador.
“Tenía tatuajes que decían ‘Cristian’ y una pantera, porque a él le decían ‘La Pantera’”, explicó el padre.
“No voy a poder enterrarlo”
El crimen fue tan brutal que la familia todavía enfrenta dificultades para completar el proceso forense y poder despedirse del deportista.
“No tiene huellas, no tiene dentadura… estamos esperando pruebas de ADN”, manifestó Luis.
El hombre aseguró que una de las cosas más dolorosas ha sido pensar que quizás no podrá despedir a su hijo como hubiera querido.
“No voy a poder cargarlo ni enterrarlo”, lamentó.
Mientras las autoridades avanzan en las investigaciones, el padre insiste en que Yeiner permanecía enfocado en el deporte y desconoce qué pudo haber motivado semejante crimen.
“Estamos viviendo tiempos muy violentos, pero yo sé que mi hijo permanecía entrenando todos los días”, expresó.
Finalmente, hizo un llamado a las autoridades para esclarecer el caso.
“Lo único que pido es justicia. Nunca pensé que algo así le fuera a pasar a mi pelado”, concluyó.




















