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Tras las fiestas del Carnaval, este Miércoles de Ceniza, decenas de personas se aglomeraron por la mañana a las fueras de la Clínica General del Norte, algunas citadas a chequeos médicos y otras por afectaciones dejadas por los cuatros días de fiesta.

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Sin embargo, entre el gran número de pacientes, destacó una familia cuyo rostro era de preocupación y completa incertidumbre: se trataba de los Motte Cyprien, cuyo hijo resultó gravemente herido junto con otros dos jóvenes extranjeros en medio de una balacera registrada la noche del pasado domingo en el barrio Montecristo, localidad Norte-Centro Histórico de Barranquilla.

Según testigos, a eso de las10:10 p. m., las víctimas se encontraban departiendo en un establecimiento comercial de razón social ubicado en la carrera 56 con calle 50, en el barrio antes mencionado.

Ahí, Loic Motte Cyprien (francés), de 20 años de edad, Teo María Starostenko (italiano), de 24 años, y Jacob Benjamín Sedgwick (inglés), de 23; compartían junto con otros cuatro extranjeros –que no han sido identificados–, cuando, de repente, fueron alcanzados por unos proyectiles que habían sido disparados por dos sujetos a bordo de una motocicleta.

Tras el ataque, las víctimas fueron trasladadas inicialmente a la Clínica Prado de Barranquilla, pero Loic fue remitido de urgencia hasta la Clínica General del Norte donde fue intervenido quirúrgicamente tras presentar dos impactos: uno en el brazo izquierdo que se alojó en el abdomen y otro que lo atravesó en el glúteo izquierdo fracturándole el fémur.

Ante este panorama, desde Barranquilla fueron alertados los padres del joven Loic, quienes volaron desde Francia y en la mañana de este miércoles se acercaron con urgencia hasta la clínica para conocer si su hijo mostraba mejorías.

Por esta razón, EL HERALDO logró conversar con el padre de forma breve, teniendo en cuenta el estrés y la preocupación de la terrible situación con la que nunca esperaban encontrarse.

Carlos MarteloAllegados de Loic Motte Cyprien en la entrada de la Clínica General del Norte.

“Estamos preocupados por nuestro hijo (…) Ahora solo necesitamos que la clínica lo salve”, expresó el progenitor.

A un costado del hombre permanecía su esposa y quien aparentemente sería el hermano del joven francés.

En el caso de los acompañantes del joven francés hay uno que ya fue dado de alta y otro que sigue internado, pero se encuentra fuera de peligro.

Se conoció que los tres jóvenes decidieron venir al Carnaval de Barranquilla motivados por la fiesta y por barranquilleros que, al parecer, conocieron en Europa.

Los tres heridos son estudiantes de intercambio de la Universidad de Los Andes, en Bogotá, y aparentemente permanecen en el país desde el pasado 15 de enero.