De aberrante calificó el mayor Martín Arellano, comandante de la Policía de Malambo, el caso de un niño de nueve años que fue encontrado en su casa amarrado con cadena y candado a la pata de una cama.
El caso se registró ayer a la 1:30 de la tarde en la carrera 3 sur con calle 4B1F, barrio Villa Esperanza del mencionado municipio.
De acuerdo con el mayor Arellano, una residente del sector alertó a la Patrulla del Cuadrante sobre el llanto y los gritos de auxilio que provenían del interior de una vivienda.
Al llegar al lugar y tras llamar en varias ocasiones sin lograr respuesta alguna, los uniformados forzaron la puerta de la vivienda y al ingresar encontraron en uno de los cuartos al menor, quien tenía su pierna derecha encadenada con un candado a la pata de una cama. Junto al menor de edad se encontraba un perro.
'Los policías forzaron el candado y sacaron al niño de la vivienda y fue llevado hasta el hospital, donde con la ayuda de una cizalla lograron quitarle el resto de la cadena que tenía en su pierna derecha', dijo el mayor Arellano.
El niño fue atendido por el personal médico del centro asistencial que le brindó la atención médica que requería, al igual que por parte del grupo especializado de Infancia y Adolescencia. Posteriormente fue dejado a disposición del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar con el fin de que un grupo sicosocial le restablezca sus derechos.
Según la información preliminar obtenida por la Policía Metropolitana de Barranquilla, la madre del niño lo dejó encerrado en la casa y encadenado con un candado desde las 8 de la noche del martes, como castigo por ir mal en el colegio.
Pese a que indagaron por la mamá del menor de edad, los policías no pudieron dar con su paradero.




















