El presidente Gustavo Petro lanzó una crítica a la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) por lo que calificó como un “silencio cómplice” frente a la caída en la venta de vivienda, y atribuyó este comportamiento al nivel de las tasas de interés en la economía, el cual no estaría siendo reconocido como se debe por parte del gremio, según lo dicho por el mandatario de los colombianos.
En ese sentido, el jefe de Estado aseguró que el freno en el mercado no responde a factores estructurales del sector, sino al costo del crédito y cuestionó “¿por qué cae? No lo dice Camacol… es porque subieron la tasa de interés real de la economía”, afirmó, al señalar que el nivel actual, cercano a 4,9%, contrasta con el entorno de tasas bajas e incluso negativas que se registraba en años anteriores.
Petro fue más allá al plantear que el aumento en las tasas desincentiva la compra de vivienda; acotando que “nadie es tan bobo de comprarse una casa a alta tasa de interés porque sabe que en cualquier momento quiebra”, en referencia al impacto que puede tener el costo del financiamiento sobre los hogares. En ese contexto, se requiere una reducción para reactivar la demanda.
Sobre ello, Camacol, en cabeza de su presidente Guillermo Herrera, respondió y reiteró su carácter técnico, independiente y gremial. No responde a intereses políticos ni ideológicos, y su labor se centra en aportar análisis basados en evidencia para facilitar el acceso a vivienda en Colombia.
“El gremio rechaza las afirmaciones sobre un supuesto “silencio cómplice” y destaca que ha sido claro y consistente en explicar, con argumentos técnicos, las causas de la coyuntura del sector”, señaló Herrera.
Agregó que las dificultades en el acceso a vivienda responden a múltiples factores, entre ellos, los cambios al programa ‘Mi Casa Ya’, que desde 2015 permitió a más de 360.000 hogares acceder a vivienda, han reducido significativamente las oportunidades para los hogares de menores ingresos.
Asimismo, resaltó que el reciente incremento en las tasas de interés hipotecarias responde al marcado deterioro de las finanzas públicas del país –con un déficit cercano al 6,4% y una deuda pública equivalente al 64% del PIB–, lo que ha elevado los rendimientos de los bonos de deuda pública hasta niveles cercanos al 13,7%.
Acto seguido, dijo que este nivel, entre los más altos de las economías emergentes, incide directamente en el costo del financiamiento, dado que estos títulos constituyen la principal referencia para la determinación de las tasas del crédito hipotecario.
“Vale la pena aclarar que, el crédito hipotecario en Colombia no depende directamente del Banco de la República, sino del comportamiento de los bonos de deuda pública (TES), que reflejan el verdadero costo de financiamiento del país. Hoy Colombia enfrenta la quinta tasa más alta del mundo en bonos a 10 años, lo que evidencia un encarecimiento del riesgo país”, socializó el presidente de Camacol.
Dentro de esta línea, indicó que “por eso es fundamental respetar la independencia del Banco de la República y entender que el aumento en las tasas de crédito no es una decisión discrecional, sino la consecuencia de ese mayor costo de endeudamiento. En la práctica, esto se traduce en créditos más caros y en mayores barreras de acceso a la vivienda para los hogares”.
Y concluyó: “Camacol hace un llamado respetuoso a enfocar el debate en soluciones y no en descalificaciones. El país necesita acciones concretas que permitan restablecer las condiciones para el acceso a vivienda, reactivar la inversión y proteger el empleo que genera el sector. El gremio reitera su disposición permanente al diálogo técnico, constructivo y propositivo con el Gobierno Nacional. Colombia requiere trabajar de manera conjunta, con responsabilidad y sin polarización, para garantizar que más familias puedan acceder a una vivienda digna”.





















