La Copa Libertadores no espera, no perdona y casi nunca da segundas oportunidades. Por eso, cuando Junior pise este martes el césped de ‘La Nueva Olla’, sabrá que no es un partido más: es una prueba temprana de carácter, de esas que empiezan a definir el rumbo de un grupo.
El conjunto rojiblanco llega a este compromiso con la obligación de convertir en victoria las buenas sensaciones que dejó, por momentos, en su debut ante Palmeiras, en Cartagena, donde igualó 1-1, tras haber estado en ventaja.
Ese empate, sin embargo, lo tiene hoy en una posición expectante dentro del grupo, tercero con un punto, y con la clara posibilidad de encaminar su clasificación si logra sumar en una plaza históricamente compleja. No es un reto menor: al frente estará un rival herido, necesitado y empujado por su gente.
Cerro Porteño, vigente campeón del fútbol paraguayo, no tuvo el inicio esperado en la Copa Libertadores, tras caer 1-0 ante Sporting Cristal en Perú, resultado que lo dejó en el fondo de la tabla. Esa derrota obliga al conjunto dirigido por el argentino Ariel Holan a reaccionar de inmediato, especialmente en su fortaleza, el estadio General Pablo Rojas, donde suele hacerse fuerte.
El ‘Ciclón’ tampoco llega en su mejor momento anímico tras ceder terreno en el torneo local, luego de empatar sin goles ante Nacional en un partido en el que su rival terminó con nueve hombres. Aun así, se mantiene como escolta del líder Olimpia con 33 puntos, lo que habla de su competitividad.
En ese contexto, Junior deberá apelar a su experiencia y jerarquía para imponer condiciones. Alfredo Arias echará de los mismos hombres y el mismo esquema que lo hizo sumar ante Palmeiras, uno de los favoritos al título.
La línea de cinco el fondo vuelve al ruedo, con Jermein Peña, Daniel Rivera y Lucas Monzón como protagonista en el centro de la zaga, acompañados por Jhomier Guerrero y Yeison Suárez en las bandas.

Juan David Ríos volverá a ser el eje del mediocampo, haciendo dupla con Jesús Rivas, uno de los jugadores más regulares y productivos de Junior en lo que va del semestre. El capitán Yimmi Chará estará cerca de ellos ayudándolos en labores defensivas cuando el partido lo requiera, pero sin también el socio ideal de los hombres en ataque: Kevin Pérez y el experimentado Teófilo Gutiérrez.
El historial reciente juega a favor del cuadro barranquillero. En el último gran cruce entre ambos, por los octavos de final de la Copa Sudamericana 2017, Junior se impuso con autoridad, ganando la serie con un global de 3-1 y dejando en el camino al equipo paraguayo. Aunque han pasado varios años, ese antecedente alimenta la confianza del ‘Tiburón’.
En Copa Libertadores, ambos clubes se han visto las caras en ocho ocasiones, siempre en fase de grupos, en las ediciones de 1994, 1996 y 2000, en duelos que históricamente han sido equilibrados y disputados. Ahora, la historia suma un nuevo capítulo, con dos campeones buscando acomodarse en un grupo que promete ser parejo hasta el final.
El pitazo inicial está programado para las 5 p.m., bajo la conducción del árbitro uruguayo Esteban Ostojich. Para Junior, será más que un partido: será la oportunidad de demostrar que está listo para competir, resistir la presión de una plaza difícil y dar un paso firme hacia los octavos de final. En una Libertadores donde no hay margen para la duda, ‘el Tiburón’ sabe que es momento de morder primero.


























