La obra de teatro Los gaticos, una versión libre del cuento “Vamos a matar a los gaticos” de Álvaro Cepeda Samudio, regresa a escena este miércoles y jueves a las 7 de la noche en Casa Teatro Cofradía, en Barranquilla. Se trata de una puesta que, lejos de lo convencional, propone una experiencia incómoda y reflexiva sobre la infancia, la inocencia y sus quiebres.
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En escena, tres niñas atraviesan una transformación marcada por una decisión impulsiva: matar a unos gatos recién nacidos para evitar que sean expulsados de su casa. A partir de ese hecho, la obra explora cómo una acción aparentemente ingenua puede desencadenar consecuencias profundas, revelando una realidad emocional dura y poco visible.
El director Nibaldo Castro Charris define la obra como “una historia infantil cruel y macabra”, y destaca su recorrido en el tiempo. “Hacer presencia con la obra de ‘Los gaticos’… y poder transitar durante 12 años por las escuelas, por los espacios teatrales de Barranquilla, de la región, a nivel nacional también, es maravilloso”, afirma.
La propuesta escénica combina actuación realista con elementos del teatro contemporáneo. El montaje se apoya en una escenografía minimalista, inspirada en el concepto de espacio vacío, donde el cuerpo, la luz y los objetos construyen la narrativa. “Es un ejercicio precioso sobre un estilo que hemos querido encontrar… el teatro realista, el espacio vacío de Peter Brook, el surrealismo que tratamos”, explica el director.
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Uno de los puntos centrales de la obra es la manera en que aborda la infancia sin idealizarla. Castro señala que en esta versión “lo infantil, lo macabro y lo cruel están sin delimitarlo”, lo que permite al espectador enfrentarse a una visión más compleja de esa etapa de la vida. “Esa soledad infantil que a veces no nos damos cuenta que existe”, agrega.
La puesta también apuesta por una relación activa con el público. Según el director, el espectador no es pasivo, sino que participa desde su imaginación y su interpretación. “Va a encontrarse con un espacio que le va a permitir al espectador tener la oportunidad de estar en la escena… movilizando su imaginación, su pensamiento crítico y creativo”.
En escena estarán Polly Serrano, Andrea Angulo, Valeria Agámez, tres actrices que sostienen el peso emocional de la obra desde lo corporal y lo gestual. “Inteligentes en escena, con una capacidad interpretativa que atrapa al espectador desde la mirada”, describe Castro.
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Aunque el texto original tiene una carga social y política, esta adaptación toma otro camino. “Nosotros tomamos otra vía. No pensar la obra desde el punto de vista político, sino desde el punto de vista del psicoanálisis”, explica el director, quien apuesta por explorar las motivaciones internas y emocionales de los personajes.
Después de más de una década de presentaciones y más de 200 funciones, ‘Los gaticos’ sigue transformándose. Cada montaje incorpora nuevos matices, nuevas lecturas y nuevas formas de conectar con el público. En el equipo de producción aparece en la codirección Paola Puello y en la iluminación Jairo Castro y Brando Espalza.



















