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Con palas y picos un grupo de ambientalistas de Cereté intentan recuperar el caño Bugre, después de visitar el nacimiento del mismo en el sitio Boca de la Ceiba, Montería, y descubrir que la sedimentación no permite que sea nutrido por el río Sinú, del cual es el principal afluente.

Del caño no queda nada prácticamente y menos de su función para el transporte fluvial hasta las décadas del 60 y 70, que servía para que los campesinos abastecieran al mercado de Cereté de los productos finqueros que se vendían como ‘pan caliente’ en la también olvidada muralla, donde fondeaban las canoas con motores fuera de borda.

El Bugre tiene aproximadamente 40 kilómetros lineales, nace en Boca de la Ceiba, Montería y recorre otros municipios cordobeses como Cereté, San Pelayo, Cotorra, hasta desembocar en la ciénaga Grande de Lorica.

Una tarea de todos. La sedimentación del principal afluente del río Sinú se ha acelerado de la mano de la acción poco cívica de quienes aprovechan su cercanía con la ribera para arrojarle todo tipo de basuras.

El problema lo visibilizó el equipo de ciudadanos que es liderado por Eldrin Imitola, concejal de Cereté, tras descubrir en la visita de campo que el Bugre mide menos de un metro en el sitio donde nace, porque nunca se le ha realizado un trabajo hidráulico que permita mantener el volumen de agua.

A partir de esta emergencia ambiental acrecentada por el intenso verano nació la llamada Expedición Bugre, que consiste en abrir la salida del caño con palas y picos, en jornadas dominicales, para lograr que aumente su cauce, según lo explica el cabildante Imitola.

'Hace año y medio nos dimos a la tarea de recuperar nuestro caño Bugre y además del trabajo con palas estamos redactando un proyecto, en el que se justifica a las autoridades ambientales del país, la necesidad de rescatarlo', señala el concejal Imitola.

Dijo que a la expedición Bugre se han unido los cereteanos a quienes les duele la muerte lenta del caño.

Sin embargo, el grupo de voluntarios concursarán copia a la hidroeléctrica Urrá, como ‘manipuladora’ de los volúmenes del río Sinú y a la CAR, CVS, como principal autoridad ambiental de Córdoba.

Para Ronald Villamil, promotor ambiental de Cereté, los trabajos hidráulicos que necesita el Bugre deben hacerse a la mayor brevedad posible.

'El macroproyecto se lo presentaremos al Gobierno nacional pero para que tenga el acompañamiento de Cooperación Internacional, que debería apoyar con recursos', sostuvo.