Con miras a las elecciones de Congreso y Presidencia de la República, la Procuraduría General de la Nación activó la estrategia Paz Electoral, una hoja de ruta institucional orientada a proteger la democracia y garantizar la legitimidad del proceso electoral en todo el territorio nacional.
La iniciativa busca asegurar que las elecciones se desarrollen bajo principios de libertad, transparencia, seguridad y respeto por los resultados, reforzando el papel preventivo y disciplinario del Ministerio Público en cada una de las etapas del calendario electoral.
Proteger la democracia
Según explicó la entidad, Paz Electoral articula el trabajo con diferentes organismos del Estado, así como con las Fuerzas Militares, la Policía Nacional y la sociedad civil, con el propósito de contrarrestar amenazas que puedan afectar la integridad del proceso.
La estrategia contempla acciones de vigilancia en los puestos de votación, seguimiento a la conducta de los servidores públicos y monitoreo de posibles irregularidades como constreñimiento al elector, uso indebido de recursos públicos o participación en política de funcionarios que tienen restricciones legales.
La Procuraduría, como órgano de control disciplinario, tiene la competencia de investigar y sancionar a servidores públicos que vulneren las normas electorales, además de ejercer funciones preventivas para evitar que se materialicen riesgos que afecten la transparencia de los comicios.
Escalera de la Democracia
Como parte del componente pedagógico de la estrategia, el procurador general, Gregorio Eljach, presentó el instrumento denominado La Escalera de la Democracia, una guía que resume los siete pasos fundamentales para alcanzar la Paz Electoral:
- Que habrá elecciones.
- Que sean libres.
- Que sean transparentes.
- Que sean seguras.
- Que sean oportunas.
- Que sean a conciencia.
- Que se respeten los resultados.
Esta herramienta busca sensibilizar a ciudadanos, funcionarios públicos y actores políticos sobre la importancia de cada etapa del proceso, destacando que la democracia no solo depende del día de votación, sino de todo el entorno institucional y social que la respalda.

Grupo Élite
Uno de los anuncios centrales dentro de la estrategia es la conformación del Grupo Élite de Reacción Inmediata para la Indebida Participación en Política, creado para ejercer vigilancia y control frente a posibles faltas disciplinarias relacionadas con el proceso electoral.
El equipo está integrado por siete delegados de la más alta jerarquía dentro de la Procuraduría, quienes coordinarán acciones desde distintos frentes misionales vinculados a las elecciones presidenciales y legislativas. Entre ellos se encuentran los delegados para Asuntos Electorales y Participación Democrática; Vigilancia Técnica y Operativa de los Procesos Electorales; Vigilancia Preventiva de la Función Pública; Ministerio Público en Asuntos Penales; Conciliación Administrativa; Moralidad y Transparencia Pública; y Gestión y Gobernanza Territorial.
La comisión tendrá funciones de reacción inmediata ante denuncias y posibles irregularidades, y trabajará de manera articulada para emitir directrices, abrir investigaciones disciplinarias cuando haya lugar y adoptar medidas preventivas.
Vigilancia hasta el cierre
La labor del Grupo Élite se extenderá hasta la culminación del proceso electoral, incluyendo una eventual segunda vuelta presidencial prevista para el 21 de junio, si las condiciones legales así lo determinan.
Con Paz Electoral, la Procuraduría busca enviar un mensaje institucional de vigilancia activa y cero tolerancia frente a prácticas que vulneren la voluntad ciudadana, reforzando la confianza en las instituciones y en el sistema democrático colombiano.




















