El acceso a la movilidad es un derecho, pero en Colombia, la seguridad vial impone condiciones estrictas para quienes superan los 65 años. A diferencia de los conductores más jóvenes, este grupo poblacional se enfrenta a un proceso de renovación que ha dejado de ser automático, centrando toda la validez del trámite en la demostración de capacidades físicas y cognitivas.
La normativa colombiana no establece una edad máxima para dejar de conducir; sin embargo, la Resolución 217 de 2014 del Ministerio de Transporte es clara al exigir que la aptitud del conductor sea certificada rigurosamente.
Este examen debe realizarse en un Centro de Reconocimiento de Conductores (CRC) autorizado, donde se evalúan aspectos críticos como la visión, la audición, la coordinación motriz y el estado mental general.
El certificado médico en el RUNT es indispensable para tramitar la renovación
Uno de los puntos más críticos del proceso es la integración tecnológica. Para que la renovación sea exitosa, la entidad de tránsito debe verificar directamente en el Registro Único Nacional de Tránsito (RUNT) que el ciudadano cuenta con un certificado vigente. Este documento es emitido por el CRC y cargado a través del sistema SICOV.
Si la información no aparece registrada o si el documento ha caducado, la solicitud será rechazada de inmediato. Un detalle operativo que los conductores suelen olvidar es que este certificado médico tiene una vigencia máxima de seis meses. Si el trámite no se completa en ese lapso, los exámenes pierden validez y deben repetirse integralmente.
La frecuencia del trámite aumenta significativamente con el paso de los años
La periodicidad con la que se debe renovar la licencia cambia drásticamente al cruzar el umbral de la tercera edad. Para quienes conducen vehículos particulares (categorías A y B), las reglas se dividen según el rango de edad:
- Entre 60 y 80 años: la renovación debe realizarse cada cinco años.
- Mayores de 80 años: el trámite se convierte en una obligación anual.
En el caso del servicio público (categoría C), la exigencia es mayor: cualquier conductor que supere los 60 años debe renovar su documento cada año, sin excepción.
Requisitos administrativos y costos vigentes para el año 2026
Además de la salud, el cumplimiento financiero es obligatorio. Las autoridades, respaldadas por las guías de la Ventanilla Única de Servicios, exigen que el conductor esté a paz y salvo por concepto de multas o que cuente con un acuerdo de pago vigente.
Para este 2026, en la ciudad de Bogotá, las tarifas establecidas por la Ventanilla Única de Servicios son de $128.700 para automóviles y $222.100 para motocicletas. Estos valores corresponden a los derechos del trámite y pueden estar sujetos a variaciones locales en otras regiones del país.
¿Qué sucede si el conductor no supera las pruebas médicas?
El examen en el CRC actúa como un filtro de seguridad. Si el resultado de la evaluación es “no apto”, el sistema bloquea automáticamente la renovación. En estos casos, el conductor debe seguir las indicaciones del profesional de la salud, que pueden incluir el uso de ayudas ópticas o auditivas, o tratamientos específicos para recuperar las condiciones necesarias para una conducción segura.
La clave para no perder la licencia radica en la prevención: revisar la fecha de vencimiento con antelación, verificar el estado de multas en el RUNT y coordinar las citas médicas dentro de los tiempos permitidos para evitar que el certificado expire antes de finalizar el proceso legal.





















