Quedaron en libertad el domingo 19 de abril los dos hombres que fueron capturados en el marco de la investigación de las autoridades por los confusos hechos en los que el pasado sábado murieron tres personas durante el rodaje de una de las escenas de la cuarta temporada de la popular serie ‘Sin senos sí hay paraíso’, en el barrio Los Laches de la ciudad de Bogotá.

Los detenidos fueron identificados como Jorge Alexander Correa, de 19 años, y Nelson Alfonso Sanabria, de 29 años, miembros del grupo de logística y de producción de la cuarta temporada de la serie.
Estas dos personas son señaladas como presuntas responsables del homicidio de Josué Cubillos García, un hombre ajeno a la serie y que habría asesinado a dos integrantes del equipo de producción: Nicolás Perdomo Corrales y Henry Alberto Benavides.


El general Giovanny Cristancho, comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, indicó que el hecho sucedió en la localidad Santa Fe, en el sector del Parque Nacional Enrique Olaya Herrera, donde varias personas participaban en el rodaje del producto audiovisual.
De acuerdo con la exposición del alto oficial, un hombre habría agredido con cuchillo a una persona, en medio de una discusión, y terceros intervinieron en “defensa de la víctima”.
Una versión de la tragedia que manejan las autoridades y es que investigada estaría asociada a una discusión por unos parqueaderos cercanos al set de grabación.
Al parecer, el hombre que cuidaba los espacios para los vehículos entró en discusión con los empleados de la productora y, en medio del acto de intolerancia, sobrevino el ataque con elementos cortopunzantes.
Imputación de los capturados
En la noche del domingo se llevó a cabo la audiencia de legalización de captura contra Jorge Alexander Correa y Nelson Alfonso Sanabria. El juez del caso declaró legales los videos de las cámaras de seguridad que captaron el ataque.
La Fiscalía General de la Nación les imputó el delito de homicidio doloso, cargo que no fue aceptado por los procesados.
El ente acusador no solicitó medida de aseguramiento contra los detenidos, argumentando que los procesados no representan un peligro para la sociedad.
Así las cosas, Correa y Sanabria quedaron en libertad, aunque seguirán vinculados al proceso y deberán comparecer cuando sean requeridos.





















