Colombia acudió masivamente a las urnas en una jornada que estuvo marcada por la implementación de la estrategia comunicacional Paz Electoral, la iniciativa busca proteger la democracia, promover elecciones limpias, contar con gobernantes legítimos y garantizar ciudadanos libres.
Todas las entidades que integran este organismo, encabezadas por la Procuraduría General de la Nación, junto con la Registraduría Nacional del Estado Civil, la Contraloría General de la República, las personerías, la Defensoría del Pueblo y el Consejo Nacional Electoral, trabajaron de manera articulada para que los ciudadanos acudieran a votar de forma masiva, segura y consciente.
Durante el proceso electoral, cerca de 10.500 funcionarios del Ministerio Público acompañaron la jornada como garantes de la transparencia y legitimidad de los comicios, con presencia en 13.476 puestos de votación distribuidos en 125.259 mesas en todo el territorio nacional.
Adicionalmente, la Procuraduría puso al servicio el Centro de Comunicaciones y Logística del Ministerio Público, instalado en la sede principal de la entidad. Allí participaron funcionarios de la Registraduría Nacional del Estado Civil, la Personería de Bogotá, la Policía Nacional, el Ejército Nacional y la Defensoría del Pueblo, entre otras instituciones, así como un representante del alto comisionado de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), acompañados por más de 100 funcionarios del órgano de control.
Desde este centro se brindó orientación a la ciudadanía y se recibieron quejas sobre presuntas irregularidades electorales.
En desarrollo de la estrategia Paz Electoral, el procurador general estuvo presente en la instalación de la jornada en la Plaza de Bolívar, donde destacó el desarrollo del proceso. “La gente ha ido masivamente a votar. El país entendió que es el momento de defender las instituciones. Colombia está de fiesta, Colombia está de Paz Electoral”, afirmó.
¿Qué es la Paz Electoral?
Paz Electoral es la estrategia de la Procuraduría General de la Nación orientada a proteger la democracia, promover elecciones limpias, contar con gobernantes legítimos y garantizar ciudadanos libres. Bajo estas premisas, el Ministerio Público busca que los procesos electorales sean libres, transparentes, seguros, oportunos, conscientes y que se respeten los resultados.
La iniciativa contempla el trabajo articulado con organismos del Estado, las Fuerzas Militares, la Policía Nacional y la sociedad civil, con el propósito de contrarrestar cualquier amenaza que ponga en riesgo la integridad del proceso electoral y asegurar la transparencia en los puestos de votación en todo el territorio nacional.

Escalera de la Democracia
Como parte de la estrategia, el procurador general creó un instrumento pedagógico denominado Escalera de la Democracia, que explica el paso a paso para alcanzar la Paz Electoral:
Grupo Élite de Investigación
El procurador Gregorio Eljach también conformó un Grupo Élite de Reacción Inmediata para ejercer vigilancia y control frente a la indebida participación en política. Esta comisión está integrada por siete delegados de alta jerarquía de la institución, encargados de coordinar las actuaciones relacionadas con las elecciones para Presidente de la República y el Congreso.
El grupo está conformado por delegados para asuntos electorales y participación democrática; vigilancia técnica y operativa de los procesos electorales; vigilancia preventiva de la función pública; Ministerio Público en asuntos penales; conciliación administrativa; moralidad y transparencia pública; y gestión y gobernanza territorial.
Aliados de la Paz Electoral
Desde su lanzamiento el 9 de octubre de 2025, la estrategia Paz Electoral sumó diversos aliados institucionales y del sector privado. Entre ellos se encuentran la Registraduría Nacional del Estado Civil, la Contraloría General de la República, la Federación Nacional de Personeros (Fenalper), las personerías, el Consejo Gremial Nacional, la Confederación de Cámaras de Comercio (Confecámaras) y la Cámara de Comercio de Bogotá.
También se vincularon la Federación Nacional de Departamentos, la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales), la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia, la Asociación Colombiana de Ciudades Intermedias (Asointermedias), la Asociación Colombiana de Universidades (Ascún), la Conferencia Episcopal Colombiana, la Superintendencia de Notariado y Registro, la Red PRO y medios de comunicación.
Gracias al trabajo conjunto de estos aliados, se logró contrarrestar posibles amenazas al proceso electoral y alcanzar el objetivo central de la estrategia: garantizar el respeto por los resultados que arrojen las urnas.




















