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Tras la velación y un servicio cristiano en la vereda Caño Grande del municipio de Tiquisio, Sur de Bolívar, los pobladores de esta zona, tanto de la urbana como de la rural, se apostaron de lado y lado de la vía para recibir la caravana fúnebre con los restos de una joven madre y sus tres hijos menores de edad que fallecieron el martes 20 de enero.

A la altura de la estación de servicio de Tiquisio la ciudadanía, de todas las edades, e incluso estudiantes, se concentró para de allí acompañar --en medio del dolor y portando globos y pañuelos blancos-- hasta su última morada a Brillid Thalia Rodríguez Restrepo y a sus hijos Íngrid Yulieth, Luis Fernando y Misel Dayana Baranoa Rodríguez.

El sepelio colectivo, acompañado además por unidades de la Policía Nacional, se efectuó la tarde de este jueves 22 de enero.

Como se recuerda, esta joven familia fue hallada sin vida poco antes del mediodía del martes 20 de enero en una de las habitaciones de la casa en la que residían en el barrio El Silencio.

Al parecer las causas de la muerte masiva fue la inhalación del monóxido de carbono que emanaba la planta eléctrica que desde la noche del lunes 19 de enero habían puesto a funcionar porque no había energía en el municipio.

La ausencia del servicio energético en esta población del Sur del Bolívar es una constante, el secretario de Gobierno del municipio, Samuel Yépez Anaya, sostuvo que se trata de racionamientos sin aviso.

“Acá el racionamiento es casi a diario y en diferentes horas, no se programa. Uno puede estar tranquilo en su casa viendo televisión en familia y se va la energía y no se sabe a qué hora regrese. El servicio de energía que nos brinda Afinia en Tiquisio es absolutamente pésimo, por eso las familias en su mayoría han optado por tener plantas, lo que es además un detrimento en la economía porque para su funcionamiento se necesita una inversión de 40 ó 50 mil pesos”, dijo Yépez.