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La alcaldía de Cartagena y la Embajada de Italia en Colombia sellaron un acuerdo de cooperación tendiente a conservar las murallas y la conexión de cuatro zonas del Centro Histórico mediante recorridos peatonales y puentes patrimoniales elevados.

El importante compromiso que fortalece el patrimonio histórico como motor de desarrollo social, cultural y económico de Cartagena fue sellado este martes 13 de enero durante una reunión entre el alcalde Dumek Turbay Paz y el embajador de Italia en Colombia, Giancarlo María Curcio.

Durante el encuentro las partes evaluaron los avances de los proyectos que se ejecutarán gracias a la donación de 3 millones de euros del Gobierno de Italia, la donación internacional más grande que ha recibido Cartagena en materia de preservación del patrimonio, fomento del turismo sostenible y fortalecimiento de la economía popular.

El denominado proyecto “Turismo Sostenible y Valorización de la Muralla de Cartagena de Indias”, es además una iniciativa de cooperación internacional liderada por la Agencia Italiana de Cooperación para el desarrollo “AICS” en alianza con el Politécnico de Turín y la Alcaldía Mayor de Cartagena de Indias, por medio de la Oficina de Cooperación Internacional, la Secretaría de Turismo, PES y la Escuela Taller.

Las intervenciones a realizar permitirán exaltar el valor del cordón amurallado, recuperar sectores estratégicos como el Espigón de La Tenaza, la Murallita del Diablo y la futura conexión aérea entre los baluartes de San Ignacio y San Francisco Javier, creando nuevos circuitos turísticos peatonales que integren historia, paisaje, cultura y espacio público.

Además, intervendrán bienes patrimoniales emblemáticos de la ciudad como la Catedral de Santa Catalina de Alejandría (restauración a viacrucis, retablos, frescos y elementos patrimoniales asociados) y el Baluarte de Santo Domingo (Adecuación patrimonial, iluminación y valorización cultural con integración de tecnología).

Cortesía alcaldía de Cartagena

Los pasos a seguir son el levantamiento arquitectónico, la realización del anteproyecto, presentar diseños definitivos, especificaciones técnicas y los trámites ante el Ministerio de Cultura, por medio de la plataforma SIPA.

“Esta alianza con Italia no es solo una inversión en piedra y muralla; es una inversión en dignidad, en identidad y en futuro. Estamos devolviéndole a Cartagena la posibilidad de caminar su historia completa, sin interrupciones, con orgullo y con oportunidades para su gente”, expresó el alcalde Dumek Turbay Paz.

Uno de los proyectos más emblemáticos de la colaboración ítalo - cartagenera es la recuperación del Espigón de La Tenaza, que contará con un nuevo recorrido peatonal para conectar la playa de la avenida Santander con las murallas de San Diego, convirtiéndose en un punto de encuentro entre el mar y la historia. Allí, además del nuevo peatonal, realizarán obras de mantenimiento y conservación en la escarpa del Baluarte de Santa Catalina (encima de Las Bóvedas) y en el Espigón de La Tenaza.

Con labores de embellecimiento y un nuevo peatonal, el Espigón tendrá todo el potencial para ser la conexión entre la playa de la avenida Santander y las imponentes murallas de San Diego.

El camino ya está trazado por la comunicación entre el Baluarte y el Espigón a través de una poterna abovedada y lo único que falta es vencer la baja altura de la fachada interna del espigón, que apenas alcanza un metro y medio de altura.

El proyecto también contempla la intervención en la Murallita del Diablo, lo que eliminará el riesgo que hoy representa ese tramo, mediante la construcción de una pasarela que funcionará como el adarve que históricamente debió existir, garantizando un recorrido continuo y seguro.

Este delgado tramo de muralla, ubicado entre el baluarte de la Cruz y el baluarte menor de San Carlos, cercano a la Institución Universitaria Mayor de Cartagena, conocido popularmente como la ‘Murallita del diablo’, es uno de los más sencillos del cordón amurallado desde el punto de vista de su espesor, pues tiene una longitud de 60 a 70 metros lineales, y mide alrededor de 4 metros de altura.

Con los recursos de Italia, la Alcaldía de Cartagena construirá en el lado externo de la muralla una pasarela que sirva de puente, y una pasarela minimalista para reconectar los baluartes de San Ignacio y San Francisco Javier, frente al parque de La Marina, además de graderías que transformarán este espacio en un nuevo escenario público y turístico para propios y visitantes.

Además habrá unas graderías, que servirán también de escalera para subir a la muralla y harán de la plaza un nuevo escenario público y turístico. Esta intervención permitirá recuperar también el extremo del baluarte de San Francisco Javier.

El embajador Giancarlo María Curcio resaltó el proceso de transformación que vive la ciudad y el liderazgo de su administración. “Cartagena está demostrando que el patrimonio puede ser un puente hacia el desarrollo. Desde Italia queremos aportar a este proceso, acompañando una visión que combina historia, sostenibilidad y bienestar para los ciudadanos”, afirmó.

La donación italiana también incluye un fuerte componente social y educativo. Con estos recursos, la Alcaldía de Cartagena formará a 3.600 personas en turismo, historia, patrimonio y en gestión y planificación urbana, patrimonial, turística y cultural, en alianza con instituciones internacionales como el Politécnico de Turín, beneficiando a funcionarios del Distrito, operadores turísticos, artesanos, palenqueras, jóvenes y estudiantes de colegios y universidades públicas.