La lucha jurídica por la subasta del antiguo inmueble de Titos Bolos, ubicado en la carrera 51B No.94-110,sumó un nuevo capítulo este viernes. La iglesia Vida Abundante solicitó este viernes de manera formal suspender de manera preventiva este proceso mientras se verifica la legalidad del mismo.
En el documento al que tuvo acceso EL HERALDO se pudo conocer que la congregación religiosa, la cual ocupa actualmente cuatro locales en el predio, radicó un requerimiento formal ante la Sociedad de Activos Especiales por presuntas irregularidades para la subasta del inmueble.
“Se han advertido presuntas situaciones irregulares en el procedimiento, incluyendo aparentes falencias en la ponderación del impacto social y comunitario de la decisión, así como posibles omisiones en la valoración integral de las circunstancias particulares que rodean el activo”, se lee en el documento.
De esta manera, la iglesia recalcó que desde su llegada al inmueble en el año 1997, la comunidad ha ocupado de manera pública el predio y ha hecho inversiones considerables para su administración y mantenimiento.
“Durante todo este tiempo la SAE no ha hecho ninguna inversión en administración, vigilancia o fortalecimiento de la infraestructura, todo ha corrido por cuenta de la iglesia, que ha puesto de sus propios recursos económicos, humanos y logísticos para mantener y conservar los diferentes locales por casi tres décadas, en beneficio directo e indirectos de miles de personas”, informó.
Asimismo, la comunidad consideró necesario advertir que “el inmueble actualmente se encuentra rodeado de controversias jurídicas, sociales e institucionales relevantes, por lo que cualquier eventual interesado en participar en el proceso de subasta deberá valorar con especial diligencia las contingencias asociadas al activo, incluyendo las actuaciones legales, requerimientos institucionales y discusiones constitucionales actualmente en curso respecto de su comercialización y destinación”.
Sumado a esto, la iglesia fue enfática en que el proceso de subasta está vulnerando los derechos de la comunidad religiosa.
“Se pide una intervención de los distintos organismos de control por la ponderación de la confianza legítima que se ha generado por la iglesia en décadas de ocupación y sostenimiento del inmueble. A su vez, es importante adoptar soluciones institucionales que eviten dejar desprovista a la comunidad afectada”, declaró.
Finalmente, hizo un llamado para que cualquier decisión administrativa con respecto al inmueble se adopte con pleno respeto por la constitución.
Cabe recordar que la empresa Activos por Colombia, quien lidera la subasta del predio, tiene programada la subasta de manera electrónica para el próximo 27 y 28 de abril.




















