Anteriormente, él era el único artista de la familia García. El reconocimiento nacional lo tenía por su carrera como actor en reconocidas producciones como Guajira; Nuevo rico, nuevo pobre y Alejo. Ahora, esa fama local que gozaba debe compartirla con un artífice del gol, con un ‘Tigre’ que ruge con los pies y que se ha convertido en el nuevo orgullo de la familia García: el pequeño Radamel Falcao, que hoy por hoy brilla en el fútbol internacional y le regala nuevas alegrías a los suyos.
Herbert García King, mejor conocido en el medio artístico como Herbert King, es el orgulloso tío del crack samario. Amante del fútbol y del Unión Magdalena, practicó deportes de alto rendimiento en su juventud: militó en las inferiores de ‘El Ciclón’ y jugó baloncesto, pero se lesionó y abandonó estas disciplinas.
Luego partió a Inglaterra a estudiar Comercio Internacional. A su padre nunca le convenció la idea de su hijo de decantarse por la actuación, ni por muy bien que le fuera a este declamando y participando en los actos cívicos del Liceo Celedón de su natal Santa Marta en sus épocas colegiales.
En el país anglosajón empezó a tomar clases de actuación. La pasión fue tomando fuerza hasta que finalmente regresó a Colombia, siguió estudiando, y lo tomó como la profesión de la cual viviría.
Hoy no se arrepiente. Seguramente su padre tampoco. Está dichoso por haber conquistado, con el papel del Padre Venancio en ¿Dónde carajos está Umaña?, el ‘rating’ de la franja estelar. “Es una satisfacción para cualquiera conseguir un éxito rotundo con tu trabajo”.
Tío orgulloso. Las grabaciones de la novela son en Girardot, pero la semana pasada viajó a Bogotá única y exclusivamente a ver a su sobrino Falcao. “Siempre fue un buen muchacho, un poco hiperactivo, pero siempre juicioso y apasionado por el fútbol”, recuerda.
Sabe que ahora debe compartir el estatus de ‘artista’ con él, pero destaca que “Falcao es un artista con A mayúscula”, y eso lo llena de satisfacción y a toda su familia. “Está brillando ahora mismo en Europa, pero espero verlo como el Nº1 del mundo. Sé que lo va a ser”, afirma rotundo. Y orgulloso.
Por Andrea Jiménez J.






















