Con el pasar de las horas se siguen conociendo las historias de familias de la región Caribe que se vieron afectadas con la tragedia del accidente del avión Hércules C-130 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana ocurrida la mañana del lunes festivo 23 de marzo en Puerto Leguízamo, Putumayo.
Trascendió que en el departamento de Bolívar hay tres familias que se encuentran entre el dolor y la incertidumbre por la muerte de su ser querido y por no saber de otros; mientras que en el barrio Dulce Nombre de Jesús, del municipio sucreño de Corozal, lloran la trágica partida de uno de sus habitantes.
Se trata del soldado Kaleth David Julio Severiche, de 20 años, a quien esperaban en su casa con mucha alegría porque no volvería más al Batallón del Selva N° 49 de La Tagua, en Putumayo, debido a que había culminado su proceso de prestar el servicio militar.
Por su parte, en los municipios de Villanueva y Magangué, Bolívar, también se siente el dolor por esta tragedia. De la primera población son los soldados Rafael Santos Guerra Almeida y Mauro Peña, y de Magangué es Gian Lucas Turizo Panza, del barrio Macondo, y uno de los que según su propio relato, logró saltar de la aeronave una vez se precipitó a tierra.
Mauro Peña está entre los heridos que son atendidos en el Hospital Militar en Bogotá, al igual que Gian Turizo, mientras que, de Rafael Guerra, nativo de Campo Alegre, no hay, de momento, un reporte oficial.
Su mamá Ana María Almeida, dijo a través de un video, que no tenía noticias de él.
“Yo soy la mamá del joven Rafael Santos Guerra Almeida. Queremos saber el paradero de él. Hasta el momento, el Ejército no nos ha dado información de él. No sabemos nada y estamos desesperados”, dice la señora en el video.