Hay historias que, como las amistades de verdad, sobreviven al tiempo, a los desacuerdos y a las versiones en que cada uno se va convirtiendo. La de Susana y Elvira es una de ellas. Nació como un blog creado por María Fernanda Moreno y Marcela Peláez, se convirtió en una serie web y tomó voz en libros; ahora este universo se amplió y llegó al cine.
Este fin de semana la cinta protagonizada por Manuela González y la barranquillera Mabel Moreno llega a las pantallas de cine del país, lo hace en un momento en el que se necesita escuchar narrativas frescas para salir por un instante de esas noticias negativas que llegan día tras día. La historia promete dejar “llenito el corazón” en una coyuntura social que requiere bajarles el tono a los ataques.
“Quizás por eso mismo vale la pena salir de casa, comprar una boleta y sentarse a ver esta historia. Porque uno sale del cine con el corazón llenito”, asegura Mabel Moreno, quien vuelve a ponerse en la piel de Elvira.
La cinta también nos deleita con la mayoría de las escenas filmadas en los paisajes del Caribe. Fue rodada en Palomino, La Guajira. Además se destaca por un elenco conformado por Claudio Cataño, Emmanuel Esparza, Emmanuel Restrepo, Luciano D’Alessandro, Édgar Vittorino, Julián Cerati, Mya Durán, Viviana Santos, Víctor Tarazona y David Moncada.
Casi 20 años de ‘Susana y Elvira’
Todo comenzó en 2008, Moreno y Peláez crearon un blog en un momento en que los contenidos personales empezaban a construir comunidades desde la honestidad y la conversación directa. Sin estrategia de distribución masiva, pero con una voz clara, el proyecto logró convertirse en uno de los blogs más leídos del país.
De ese espacio íntimo surgió una de las primeras webseries del país y un éxito rotundo. Después llegaron los libros: el best seller Lo entendimos todo mal, Con fecha de vencimiento, y el e-book Consejos viscerales para casos reales, consolidando a Susana y Elvira como una voz generacional, irreverente, honesta y sobre todo desde la óptica de las mujeres.

“A los 40 la vida no está resuelta”
En esta nueva entrega, Susana y Elvira terminan distanciadas tras un viaje lleno de aventuras y choques, tiempo después se reencuentran cuando se ven obligadas a trabajar juntas. La trama suena a comedia, pero pone más bien a reflexionar sobre qué le pasa a una amistad cuando la vida empieza a jalar en direcciones distintas.
Lo más curioso de todo es que, diferente a lo que establece la sociedad, no tienen la vida resuelta. Conservan su ADN, pero ahora con una esencia mucho más madura. La visión sobre la sociedad, la maternidad, las relaciones de pareja y las prioridades profesionales se han transformado.
Volver a encarnar a esos personajes tan queridos no fue fácil para las protagonistas. “Lo más difícil fue superar el miedo. La mente empieza a jugar y uno se pregunta cómo era este personaje y cómo volver a hacerlo después de tantos años. Pero cuando uno se permite jugar otra vez, todo empieza a fluir”, confesó Manuela González.
Desde su creación, Susana y Elvira funcionó como espejo de conversaciones que muchas colombianas tenían o querían tener con sus propias amigas.
Durante casi dos décadas, en un país donde la narrativa mediática de las mujeres oscilaba entre la villana, la víctima y el objeto de deseo, Susana y Elvira propone algo radicalmente distinto: dos mujeres completas, complejas, contradictorias y aliadas. No compitiendo entre sí ni juzgando por sus elecciones de vida.
En un fin de semana marcado por las urnas, ir al cine es también un acto. El cine nacional lleva años peleando por su lugar, y películas como esta demuestran que Colombia tiene historias propias que merecen verse en pantalla grande.
Talentos en crecimiento
Figuras como el argentino Julián Cerati, sobrino y ahijado del fallecido líder de la banda Soda Stereo, recordado por su papel de Pabón en La primera vez o de Inti en Perfil falso, integran el elenco. También aparece la cantante bogotana Mya Durán, quien también gana espacios en producciones colombianas que les apuestan a las caras nuevas.





















