Compartir:

¿Puede un territorio del Caribe florecer en pleno ritmo urbano? Este viernes, la respuesta se vivirá en vivo. El estadio Romelio Martínez será el escenario donde J Balvin aterriza con su ‘Ciudad Primavera Tour’, una apuesta que mezcla espectáculo, memoria y una gran conexión con el público.

Desde las 8:00 p. m., la ciudad abrirá sus puertas a un show pensado para sentirse de principio a fin, pero más allá que una tarima 360 grados y un montaje que promete ser distinto a lo habitual, hay una historia que vuelve a latir.

“Presentarme en ciudades como Barranquilla me trae recuerdos de cuando venía a hacer discotecas, colegios, bares, y poder volver hoy con un concierto en el estadio es por que hemos luchado para hacerlo. Queremos vivir con la gente todos estos años de carrera peor sobre todo que se sientan bien después de ir a un Ciudad Primavera”, dijo el artista a EL HERALDO.

Y es que ‘Ciudad Primavera’ busca construir un espacio donde la música se mezcla con lo visual para crear un ambiente en el que el público no solo escucha, sino que también se sumerge. Es, en palabras del propio concepto, un lugar donde la creatividad y los sueños toman protagonismo.

Lea: La corona infantil se queda en casa con Jerónimo Álvarez

“Espero que reciban este show como suyo, aquí hay de todo para todos. Hay fiesta, rumba, recuerdos, melancolía. Hay una parte del show muy especial para que cantemos a todo pulmón. En el resto de ciudades la han dado toda, Barranquilla no será la excepción. Viviremos un show con mucha intensidad porque en esta ciudad la música se vive así”.

Narrativa de agradecimiento

La idea central del show gira alrededor de las flores, que para J Balvin representan agradecimiento, crecimiento y nuevos comienzos. Esa simbología se refleja tanto en el escenario como en la experiencia que vive el público.

La primavera, en su planteamiento, no es estación sino estado. Es decir, un momento de expansión, de reconocimiento, de retorno a lo esencial.

“Cuando pensamos en el concepto de Ciudad Primavera, pensamos en un mundo en donde todo se intensifica. La música, los sonidos, la gente. Y por supuesto donde todo florece. La primavera es entonces devolverle sus flores al públicos y a los fans que nos han acompañado por años, y todo el show y los visuales giran entorno a eso. Es mucha gratitud”.

J Balvin también mira hacia atrás. No hacia los premios ni hacia los récords, sino hacia una imagen de ese niño que empezó a soñar sin saber hasta dónde podía llegar.

“Se lo debo todo a ese niño soñador que fui y que soy y que nunca dejó de creer. Sin todos los momentos que pasó ese niño, ese joven, seguramente nada de esto se hubiera hecho realidad. Y por supuesto mi fans y mi familia, sin ellos nada de esto tendría sentido”.

Pese a la constante evolución del género, el paisa invita a no olvidar las raíces. “Yo les digo a todos que nunca dejen de creer. Que evolucionar está bien, está perfecto y que todos los seres humanos lo hacemos, pero nunca olvidar las raíces y lo que nos llevó en un principio a querer hacer lo que hacemos”.

Lea: Uninorte abrió sus aulas a 60 líderes para inspirar a las nuevas generaciones

Desbordando los límites

El tamaño de los shows, la duración, la respuesta del público y la presencia de invitados han convertido el Ciudad Primavera Tour en un fenómeno que está reconfigurando la forma en que se vive el entretenimiento en vivo en el país.

En Bogotá y Medellín, por ejemplo, los conciertos no se limitaron a una estructura convencional. Superaron las cinco y hasta siete horas de duración, una apuesta poco habitual en el circuito de espectáculos masivos, donde los tiempos suelen ser más controlados, como respuesta a una experiencia total. ¿Pasará los mismo en Barranquilla? Hoy se descubrirá.