Con casa llena se inauguró en la tarde de este jueves la exposición ‘Álvaro Cepeda Samudio. Vida, Obra, Fama. 100 años’, que permanecerá abierta hasta el 12 de octubre en la sede temporal del Museo de Arte Moderno de Barranquilla (MAMB) ubicada en en el World Trade Center (calle 76 N. 54 - 11, local B3).
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Se trata de una propuesta que reúne varios elementos y fotografías ligados al recordado escritor y periodista barranquillero, Álvaro Cepeda Samudio, de quien este lunes 30 de marzo se conmemora un siglo de su nacimiento. Esta fecha redonda ha provocado que algunas universidades como la Uninorte, Fundación La Cueva y el propio MAMB creen propuestas para recordar al que es considerado como el más barranquillero de todos los tiempos.
La exposición está divida en seis capítulos que muestran diversas etapas y facetas de la vida y obra de Cepeda Samudio. Aborda su niñez y formación, lo presenta como comunicador, narrador, gestor cultural, coleccionista y su papel dentro del Grupo de Barranquilla.
Su amigo y analista
El encargado de comenzar a darle sazón a esta efeméride que también se mira con ojos de celebración es el abogado y periodista bogotano Daniel Samper Pizano quien fue amigo de Cepeda Samudio y reflexionó con él sobre el oficio del periodismo y el cine. Samper Pizano dialogó con el docente Ariel Castillo Mier para profundizar en algunos aspectos esenciales de este gran pensador que se convirtió en gestor del Museo de Arte Moderno de Barranquilla.
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El ganador del premio de Periodismo Rey de España, desde 1977 hasta el presente se ha convertido en el más estudioso de este personaje. Realizó la selección y el prólogo de la obra titulada ‘Antología de Álvaro Cepeda Samudio’, publicada originalmente en 1977 por el Instituto Colombiano de Cultura (Colcultura).
“Tengo ahora la sensación de que nos están observando desde arriba, ese debe ser ‘El Nene’ Cepeda, sé que desde allá me diría ‘estás aquí por sapo’, ahora me toca hablar de su vida. Pero aquí estamos para recordar a ese ser tan mamagallista, él era mi único amigo costeño en Bogotá. A mis hijos les causaba extrañeza porque era el más diferente y auténtico de todos (…) A mi hija Juanita que tenía 5 años, le regaló en aquel entonces una bicicleta de 21 años, aún seguimos esperando que la niña crezca a ver si la estrena, mentiras ella ahora está lanzando un libro llamado ‘Biografía de un genio mamagallista’, y creo que ese lanzamiento es valioso porque otras generaciones se suman al análisis y así empieza a saldarse una gran deuda con nuestros Nene”.
Unidos por el vallenato
Agregó que su mayor deuda con Álvaro es que gracias a él pudo cumplir uno de sus sueños que era conocer Valledupar, porque su abuela era guajira y en ese departamento fue donde se enamoró de la música vallenata. “Ese sonido siempre estuvo en mí y fue Álvaro quien me lo aterrizó y me llevó a Valledupar, él me tenía un apodo muy gracioso que era ‘Cachaco de mierda’, y me dijo que debíamos hacer un viaje. Yo me sabía todas las canciones de Rafael Escalona y con el diario El Tiempo me ofrecí a cubrir el Festival de la Leyenda Vallenata y hoy puedo asegurar que hoy no hay un cachaco que sepa más de vallenato que yo, y eso se lo debo a Álvaro que me ayudó a cumplir ese gran sueño”.
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Daniel Samper Pizano también aprovechó la presencia de Tita Cepeda, viuda de Álvaro para agradecerle por llevarlo a hacer los planes serios. “Lo que no hacía Álvaro conmigo, lo hacía Tita, ella me llevaba a cine, a restaurantes y siempre nos veíamos la película ‘Casa Blanca’ ya nos sabíamos los diálogos y gestos”.
Enrique Santos fue quien le presentó a Álvaro a Samper. “En pleno evento taurino se le ocurrió la gran idea de que nos orináramos los toros a tres chorros para amansarlos y lo hicimos, eso selló nuestra amistad, fue algo bien loco que jamás se me hubiese ocurrido a mí”, dijo tras lanzar una carcajada.
”Todo un peleonero”
Por su parte, Tita Cepeda aprovechó para confirmar todo lo dicho por Daniel y agregó que: “Yo era muy joven para aquel entonces y sí era la encargada de ponerle seriedad a tanta locura. Una vez estábamos viendo ‘Casa Blanca’ y alguien interrumpió la película y por eso casi golpea a otra persona, él era así no le gustaba que nadie lo interrumpiera”.
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La viuda recordó que un 31 de diciembre un beisbolista se mostró muy cariñoso con alguna de las mujeres de sus amigos y Cepeda junto a Alejandro Obregón se tomaron el tema a pecho y pelearon, Obregón era mucho más bravo, pero cuando se unía con Álvaro nadie los podía frenar, yo no lo hacía porque siempre terminaba debajo de la mesa”.
Agregó que: “No se puede hablar de Álvaro Cepeda Samudio sin hablar de periodismo. “Él tenía una fuerza en transmitir las noticias, decía que había que poner a caminar las noticias, que no se quedaran en el escritorio, es por eso que se esmeraba a lo largo de sus jornadas como reportero para que al día siguiente sus artículos tuvieran un gran impacto”.
Se viene un libro
En medio del evento Tita hizo un anuncio que emocionó a los asistentes. “Estamos preparando una edición de lujo con papel fino, ilustraciones de un gran artista audiovisual Gonzalo Fuenmayor, que es de la familia. Así que espero que todos estén atentos cuando ya esté en librería”.
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Además se realizará otro libro dedicado a mostrar su faceta como cineasta, como fundador del Cine Club en 1956. “Gabo era un gran aficionado al cine junto a Álvaro, analizaban muchas películas y eso lo abordaremos en los textos, además que tenemos unas fotografías únicas”.
Salomón Seoanes, profesional en Negocios y Finanzas y escritor dijo que se enamoró de la obra de Álvaro por su forma de narrar. “Sus diálogos, la carencia d e miedo y osadía para abordar lo que le diera la gana, creo que este centenario es la oportunidad para conocer al mejor escritor barranquillero”.




















