Según la experta en Feng Shui Anjie Cho, el verano favorece el movimiento del Chi, la energía vital que circula en los ambientes, y permite armonizar la casa a través de acciones simples y conscientes.
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Indica que más allá de limpiar por rutina, esta filosofía propone convertir el orden en un acto intencional para atraer bienestar, equilibrio y nuevas oportunidades.
Asimismo, dio tres prácticas recomendadas para activar la energía positiva durante esta época del año.

La entrada: el punto por donde fluye la energía
En Feng Shui, la puerta principal cumple una función esencial porque es el canal por el que ingresan las vibraciones externas al hogar. Por eso, mantenerla limpia y despejada es fundamental.
No se trata solo de retirar polvo o suciedad, sino de hacerlo con atención y propósito. Ordenar este espacio ayuda a soltar lo innecesario, liberar cargas acumuladas y abrir paso a nuevas experiencias. Un recibidor armonizado refleja apertura, claridad y renovación.

El dormitorio: clave para el descanso y el equilibrio
La habitación es uno de los espacios más influyentes en el bienestar personal. Durante el verano, Anjie Cho recomienda adaptar la ropa de cama a temperaturas más cálidas y reemplazar textiles pesados por opciones ligeras.
También sugiere renovar piezas deterioradas y aprovechar para donar las que ya no se usan. En cuanto a los colores, el amarillo y el verde favorecen la vitalidad, la salud y el crecimiento personal.

Otro punto importante es revisar el espacio bajo la cama. Mantenerlo limpio y sin acumulaciones evita bloqueos energéticos y favorece un descanso más profundo.
Ventilar para renovar: el poder del número 9
La ventilación es una herramienta esencial para revitalizar el ambiente. Según esta práctica, abrir todas las ventanas durante nueve minutos permite que el Chi circule libremente.
El número nueve representa cierre de ciclos y transformación en el Feng Shui. Durante ese tiempo, se recomienda respirar con calma y visualizar cómo la casa libera lo negativo y absorbe energía fresca, ligera y renovadora.

Este ejercicio no solo mejora la calidad del aire, sino que también fortalece el equilibrio emocional del hogar.
Orden en la casa
Aplicar Feng Shui no implica grandes cambios ni inversiones. Pequeños gestos diarios, realizados con intención, pueden transformar la percepción del espacio y generar mayor tranquilidad.
Limpiar, reorganizar y ventilar con consciencia ayuda a que el hogar se convierta en un lugar que impulse el bienestar físico, mental y emocional durante toda la temporada.





















