A poco más de dos meses de que finalice el “gobierno del cambio” prometido por Gustavo Petro las deudas sociales más importantes en el Caribe no han sido saldadas. Nos referimos de manera especial al cierre del boquete que hizo el río Cauca en Cara ’e gato y que mantiene a la región Mojana inundada y en ruinas desde hace cerca de cinco años; y al agua potable que no llegó a saciar la histórica sed de los habitantes de La Guajira.
Los dos temas, con los que Petro asumió su mandato comprometiéndose en solucionarlos, están ligados a una misma entidad: Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), que terminó siendo, en el cuatrienio, la entidad con más hechos de corrupción por dineros perdidos, mal invertidos, con funcionarios tanto de la Unidad como ministros privados de la libertad y con miles de ciudadanos, que históricamente han sido vulnerables, en condiciones peores.

Los saqueos en la Ungrd con la excusa del agua para La Guajira incluyeron la compra de 80 carrotanques que no cumplían los requisitos para operar en su momento y que por ello estuvieron parqueados en varios sitios por muchos meses. Ahora, que están operativos, se los asignaron a Defensa Civil, Bomberos, Ejército y municipios para garantizar el suministro de agua.
Sin embargo, dice la comunidad, que las cuatro plantas desalinizadoras en la Alta Guajira, así como el acueducto de Uribia, quedaron en promesas. De este último fue firmada una orden por $232 mil millones, pero nunca fue firmado ni tampoco hubo giros. Les preocupa que viene el megafenómeno del niño y necesitarán más cantidades de agua, pero en carrotanques, porque el anhelo de que llegue por tubería sigue siendo un sueño.
La Mojana
En lo que respecta a la Mojana, macroregión que integran 11 municipios de Antioquia, Córdoba, Sucre y Bolívar, el incumplimiento es similar. El clamor generalizado de miles de ciudadanos de que sea cerrado Cara e’ gato no ha sido escuchado. El 27 de agosto de 2021 la furia de las aguas del río Cauca rompió generando una abertura de más de un kilómetro. La UNGRD contrató, con reparos, unas obras que, tras la entrada de Carlos Carrillo a la dirección de la Unidad fueron paralizadas, y a la fecha el boquete por donde se siguen filtrando las aguas es de 70 metros por encima de la superficie.
En la Mojana sucreña, que es donde más afectaciones existen por ser la zona que más territorio abarca, sus pobladores llevan cerca de cinco años viviendo en medio de la incertidumbre. Ya no hay grandes extensiones de cultivos y tampoco de reses en las fincas porque temen que una nueva corriente se les lleve lo poco que les quedó.
Hace una semana la directora del Fondo Adaptación, Angie Rodríguez, estuvo en el municipio de Majagual desde donde anunció que el cierre de Cara e’ gato era una prioridad nacional. Ello revivió algunas esperanzas, entre esas las de Pedro Nel Ramos, presidente de las JAC en Majagual, pero Darinel Regino, damnificado en Guaranda, indica que “mientras en el poder esté el presidente Gustavo Petro no se va a cerrar ese boquete. Así que no tenemos ninguna esperanza en estos momentos y no habría más nada por decir sino esperar en un nuevo gobierno, sea a cual sea, para ver cuál es su posición frente al tema y si se puede avanzar en esto”.
“Esperamos que se le dé prioridad a las obras estructurales precisamente frente a Cara e’ gato para mitigarlo de inmediato tal y como nos lo ha dicho la gerente del Fondo Adaptación”, anotó el líder de las JAC en Majagual al tiempo que rechazó la inversión que hizo Carlos Carrillo a través de la UNGRD por $17 mil millones en la ampliación del Canal de la Esperanza.
‘El gobierno nos endeudó’
Agregó el líder que en estos cuatro años no solo dejaron de cerrar Cara e’ gato sino que Carrillo se olvidó de ellos, no mandaron más ayudas humanitarias y las ollas comunitarias con comida caliente desaparecieron dejando a los líderes, especialmente, endeudados en las tiendas y depósitos donde acreditaron productos y ahora además de endeudados están amenazados por no pagar. “Yo soy uno de los morosos. Fuimos víctimas del Estado con el que trabajamos y no nos ha pagado. Además el gobierno nos endeudó”, dijo Ramos.
Finalmente conceptuó que por parte de la UNGRD no hubo voluntad para cerrar Cara e’ gato porque “Carrillo no es humanista. En vez de estar insultándonos a nosotros cada vez que tiene un micrófono debe es de solidarizarse con las cientos de familias que ya vamos para cinco años de estar viviendo en cambuches en la carretera expuestos a un accidente. Nosotros no éramos ricos, pero tampoco muy pobres, pero esto de Cara e’ gato nos dejó como mendigos”, puntualizó.
‘Estúpidos’
En esto de la pobreza y la ruina que tiene hoy la Mojana el alcalde del municipio de San Marcos, Arnulfo Ortega López, también responsabiliza al director de la UNGRD. “El único culpable de la ruina de la Mojana se llama Carlos Carrillo, no hay otro. Esa es una zona próspera donde se siembra de todo, pero este gobierno se inventó eso. Ha habido tiempo suficiente y plata suficiente (para el cierre), pero lo que no ha habido es gente capaz y eso es lo que le ha faltado a este gobierno. El boquete de Cara e’ gato no se ha cerrado porque en esa Unidad de Gestión del Riesgo lo que hay es una cantidad de estúpidos, empezando por Carrillo”.





















