La Justicia estadounidense está investigando al presidente Gustavo Petro, según informa este viernes The New York Times, que cita a tres personas familiarizadas con el asunto.
El reconocido medio estadounidense indica que estas investigaciones están centradas, entre otras cuestiones, en si Petro mantuvo reuniones con narcotraficantes o si solicitó donaciones de traficantes durante su campaña presidencial.
Según el periódico, las investigaciones, que se encuentran en fase preliminar y de las cuales aún no se sabe si derivarán en alguna imputación de cargos penales, están siendo llevadas a cabo por las fiscalías federales de Manhattan y Brooklyn (Nueva York), e involucran a fiscales especializados en el narcotráfico internacional.
Además, también estarían involucrados agentes de la Administración de Control de Drogas (DEA, la agencia federal antinarcóticos) y de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI). The New York Times logró hablar con algunas fuentes del proceso que decidieron mantener su anonimato.
De momento, según NYT, la Casa Blanca no habría estado involucrada en el desarrollo de estas investigaciones, aunque no se descarta que el presidente Donald Trump mantenga una dura postura frente a su homólogo colombiano. Esto porque en ocasiones anteriores, el republicano se ha valido de estas investigaciones que de manera independiente realiza la justicia estadounidense sobre algunos líderes políticos para emplear duras acciones contra quienes considera como sus rivales y adversarios.
Aunque actualmente los presidentes Trump y Petro han desescalado sus ataques y bajado el tono luego de la reunión que sostuvieron el pasado 3 de febrero en la Casa Blanca, en la que de manera diplomática hablaron sobre varios temas, entre esos la lucha contra las drogas.
Precisamente el tema del narcotráfico ha sido uno de los puntos más álgidos que distancian a los mandatarios. En su momento Trump se refirió a Petro como un “enfermo” y no descartó una intervención militar.
Solo un día después de llevar a cabo la operación militar que terminó en la captura de Nicolás Maduro, es decir el 4 de enero, Trump acusó al jefe de Estado colombiano de “fabricar cocaína”.
Trump comentó a periodistas a bordo del Air Force One que, al igual que Venezuela, “Colombia también está muy enferma”, y añadió que está “gobernado por un hombre enfermo al que le gusta fabricar cocaína y venderla a EE. UU. Y eso es algo no va a estar haciendo por mucho tiempo”.
Al ser preguntado en ese momento sobre si esta última frase implica que podría desplegarse “otra misión de EE.UU.” similar en Colombia, el republicano contestó: “a mi me suena bien eso”.
Las discrepancias continuaron durante los meses siguientes, especialmente por el enfoque de la lucha antidrogas, lo que derivó en la descertificación de Colombia por parte de Estados Unidos en esta materia y en la imposición de sanciones contra funcionarios colombianos, incluido el propio jefe de Estado.
En septiembre de 2025, EE.UU. revocó la visa a Petro después de que el colombiano participara en un acto en Nueva York al margen de la Asamblea General de la ONU, en el que instó a militares estadounidenses a desobedecer órdenes de su Gobierno en relación con la guerra en Gaza.
Sin embargo, este martes Petro señaló que el Gobierno estadounidense le reactivó el visado hasta el final de su mandato, que concluirá el próximo 7 de agosto.





















