Aunque es muy temprano aún para tener un panorama claro de lo que va a ocurrir en las elecciones presidenciales de 2026 y sobre todo de quiénes serán los protagonistas de la carrera a la Casa de Nariño, en los últimos días la estampida de renuncias o de anuncios de renuncias en el Gobierno y el Congreso arroja una idea de por dónde podría ir la cosa.
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Pero, además, el paso al costado del Partido Liberal de la coalición petrista, al menos del liberalismo gavirista, también da pistas del camino que seguirán las toldas rojas y que sería en todo caso en una senda distinta a la del oficialismo.
Las dimisiones en estos días primeros de 2025 obedecen, por supuesto, a que los funcionarios estatales tienen un año antes de los comicios para abandonar sus cargos públicos y no inhabilitarse con miras a 2026.
Por ejemplo, el senador David Luna, para lanzarse a la presidencia de manera independiente, presentó recientemente su renuncia al Congreso de la República y al Partido Cambio Radical, por el que podría ir el ex vicepresidente Germán Vargas Lleras, líder natural de esta colectividad.
El senador Humberto De la Calle, del Partido Verde Oxígeno, también dimitió, aunque no habló de candidaturas, sino de “la necesidad de tener libertad e independencia frente a los sucesos políticos que ocurrirán a partir de este año”.
Y Miguel Polo Polo, actual representante a la Cámara por las negritudes, pero cercano al uribismo, adelantó que renunciaría a su curul para lanzarse como candidato presidencial por firmas.
Las primeras renuncias
Previamente habían anunciado la salida de sus cargos el ministro de Relaciones Exteriores, Luis Gilberto Murillo; el ministro de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, TIC, Mauricio Lizcano, y la ministra de Transporte, María Constanza García. De este primer grupo solo se había rumorado sobre la aspiración de Murillo, quien fue la fórmula vicepresidencial en 2022 del también excandidato Sergio Fajardo, quien hoy lidera el sector de oposición a Petro desde el centro político.
Pero además, lo que se espera es que más temprano que tarde renuncien el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, quien también fue ministro del expresidente y Premio Nobel de Paz, Juan Manuel Santos; el de Salud y Protección Social, Guillermo Alfonso Jaramillo –quien viene trabajando con Petro desde la Bogotá Humana–; el de Minas y Energía, Omar Andrés Camacho, y la ministra de Ambiente, Susana Muhamad –también de extracción de la alcaldía de Petro–, quienes aspirarían a la Presidencia posiblemente el primero y la última y al Congreso los dos del medio.
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Y también se mueve la dimisión de los embajadores que querrían llegar a la Casa de Nariño o el Congreso en 2026: el ex presidente del Congreso Roy Barreras, diplomático en el Reino Unido; el también ex ministro del Interior de Santos Guillermo Rivera, embajador en Brasil; el ex congresista León Fredy Muñoz, representación diplomática en Nicaragua, quien ya dimitió para aceptar la curul de Humberto De la Calle; y el ex gobernador de Nariño Camilo Romero, embajador en Argentina.
Aunque del mismo modo en algún momento se había mencionado que el director de Prosperidad Social, Gustavo Bolívar, y el ministro de Comercio, Luis Carlos Reyes, podrían tener aspiraciones presidenciales.
Y también por la Casa de Nariño suenan la ex ministra de Salud Carolina Corcho; el ex alcalde de Medellín Daniel Quintero, y los senadores María José Pizarro e Iván Cepeda, del Pacto Histórico.
Centro y derecha
De otro lado, se destaca la alianza entre varios exgobernadores, como los del Meta Juan Guillermo Zuluaga, de Antioquia Aníbal Gaviria, y de Sucre Héctor Olimpo Espinosa.
En el centro, además de Fajardo, podrían ubicarse la ex alcaldesa de Bogotá Claudia López y el ex ministro de Educación Alejandro Gaviria.
Y en la derecha se resaltan Vicky Dávila, ex directora de la Revista Semana, y desde el uribismo están los senadores María Fernanda Cabal, Paloma Valencia y Miguel Uribe. Pero también se ha escuchado el nombre del abogado y empresario Abelardo De la Espriella y del ex fiscal General de la Nación Francisco Barbosa.
Por el Partido de la U aparece el senador Alfredo Deluque, de La Guajira, y por el Partido Liberal el senador Mauricio Gómez Amín, del Atlántico.
Otros nombres que están sonando son el de Juan Daniel Oviedo, ex director del Dane; Juan Manuel Galán, a través del Partido Nuevo Liberalismo, del cual es presidente; el ex ministro de Hacienda del gobierno de Juan Manuel Santos Mauricio Cárdenas, y quien no sería el único ex ministro de Hacienda cuyo nombre suena, pues también se perfilan Juan Carlos Echeverry y José Manuel Restrepo.
Cuatro espacios políticos
Al respecto, el analista político y catedrático Jorge Iván Cuervo le dijo a EL HERALDO que se va ya clarificando un poco el panorama: “Hay cuatro espacios políticos, el del progresismo, en el que hay figuras como Murillo, pero seguramente otros como Pizarro, más históricos en el espacio de la centroizquierda; tenemos el espacio de la derecha más dura con el Centro Democrático, donde veo que el expresidente Uribe con esos foros que está haciendo me parece que está degastando a los candidatos y ninguno ha dado señales de ser un candidato fuerte, y me parece que en la derecha menos dura el rol de Vicky Dávila es muy importante, va a jugar un papel de implosionar la derecha, porque una vez salgan las encuestas va a haber una complicación porque Uribe le apuesta al caballo ganador”.
En el centro, indicó, “se habla de figuras como Alejandro Gaviria, Oviedo, Galán, Claudia López, Fajardo y ellos van a tener que jugarse muy bien sus cartas porque el centro no gana por sí mismo, sino que tiene que jalonar votos de la derecha o la izquierda. Y hay un cuarto espacio de los partidos tradicionales que hace rato no tienen un candidato fuerte, y con las salida de De la Calle, los liberales, Luna y Vargas Lleras podría estar cocinándose allí una candidatura en lo que llamamos el establecimiento político tradicional”.
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Dispersión de nombres
Sebastián Lippez, decano de la Facultad de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad Javeriana, expuso a este diario que aún es muy temprano para definir efectivamente cómo está ese mapa preelectoral completo: “Es un momento muy inicial en el que algunos analistas han hablado de casi 50 precandidatos o de una dispersión variada de posibles candidatos, que por supuesto a medida que vayan transcurriendo los meses, definiéndose los mecanismos de elección interna y primaria de los diferentes partidos políticos pues se va a ir aclarando mucho más”.
Considera el catedrático que no habrá ni siquiera una lista definitiva de candidatos hasta después de elecciones a Congreso de 2026, recordando que las pasadas elecciones a Congreso sirvieron como momento de consulta interna de algunas coaliciones y que de esa manera se fue configurando la lista definitiva, por lo que la conformación final estará seguramente en los primeros meses del próximo año.
Las jugadas del oficialismo para competir en las presidenciales
El analista político y catedrático de la Universidad Externado Carlos Arias le dijo a EL HERALDO que “más allá de estos cambios en el gabinete, en los que hicieron falta el de Cristo, el de Susana Muhammad, el del Ministerio de Minas y otros que van a reestructurar lo que va a ser la apuesta electoral, creo que lo que está buscando Petro no es gobernar en estos 20 meses o en los gracias a Dios menos de dos años que le quedan, sino reformular su estrategia electoral para 2026 y para las elecciones de Cámara y Senado y es por eso que llega Jorge Rojas a manejar el bolígrafo de contratación del Dapre”.
Entre tanto, el politólogo y profesor de la Universidad del Rosario Yann Basset señaló en diálogo con este diario que “el presidente ahí queda cada vez más con solo sus fieles finalmente, porque los políticos que piensan en su carrera están abandonado un poco el barco”. Y la directora de la especialización en gobierno y gestión pública territoriales de la Universidad Javeriana, Patricia Muñoz, en conversación con este periódico coincidió en que “el Gobierno ya más o menos cumple dos años y medio, está en la recta final, le queda año y medio y hay dos razones de fondo que justifican los cambios de ministros y de directores de departamentos administrativos y todo el Ejecutivo”. La primera, precisa, es que llegado este punto, hay una necesidad quizás de refrescar los liderazgos al frente de algunos sectores.
“La segunda es que con la finalización del Gobierno y la cercanía de las próximas elecciones, más de un ministro evalúa la posibilidad de lanzarse a las elecciones”.





















