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Hay conmoción en el municipio de Malambo, Atlántico, tras los reportes que se dieron a conocer en redes sociales en la mañana de este miércoles 28 de enero sobre los hallazgos de al menos dos cadáveres con signos de violencia, uno de un adolescente y otro de una mujer, en diferentes sectores enmontados del municipio perteneciente al área metropolitana de Barranquilla.

EL HERALDO conoció que la Policía Metropolitana y el CTI de la Fiscalía Seccional Atlántico ya están al frente de las indagaciones por los dos casos, incluso en uno de estos ya se tendrían identificaciones de las víctimas y algo de contexto sobre lo ocurrido.

Según las autoridades, hacia la 1:20 de la madrugada, en la vía Circunvalar de la Prosperidad, en sentido Malambo-Caracolí, fueron encontrados Jhoandris Joel Valega Púa de 16 años, y Adriana Lucia Ortiz Hernández, de 17. El joven, atado de manos y pies, estaba sin vida y la acompañante herida con proyectil de arma de fuego.

Al parecer, la menor habría sido quien dio luces a los uniformados de la Policía sobre lo ocurrido. Señaló que ambos se encontraban durmiendo al interior de su residencia en el barrio Gladiador de Malambo, y fueron sacados por tres sujetos fuertemente armados que se identificaron como integrantes de ‘los Costeños’. A la fuerza, los obligaron a abordar un vehículo de color negro y se desplazaron por la trocha Villa Berta, para luego conectar con la vía Prosperidad.

De acuerdo con la narrativa, los adolescentes habrían bajado del automotor y en la orilla de la carretera les dispararon a ambos en la cabeza, dejándolos abandonados en el lugar.

La Policía señaló que la joven permanece herida y se encuentra bajo atención médica en un centro asistencial.

Por otro lado, en simultáneo, se conoció otro caso de violencia en la misma población luego de que se reportara el hallazgo del cuerpo sin vida de una mujer en zona enmontada del arroyo San Blas, en cercanías del barrio Villa Aida.

De acuerdo con la información preliminar, la mujer presentaba múltiples impactos de arma de fuego, lo que indicaría que se trataría de un atentado sicarial. Habitantes del sector alertaron a las autoridades tras percatarse de la situación.

Incluso, la comunidad recordó que en noviembre del año anterior, en el mismo sector, ya había sido encontrado un cadáver calcinado y nunca se dio información sobre lo sucedido.