'Esta es la cuarta vez que nos roban este año', comenzó a explicar Julio Marín, víctima del hurto a su pizzería localizada en la calle 19 con carrera 3B esquina, del barrio Simón Bolívar.
A las 2:49 de la madrugada del miércoles dos sujetos se acercaron a las esteras que sellaban el local.
Las siete cámaras de seguridad que Marín instaló en su local en febrero detallan cada instante del recorrido que hicieron los dos delincuentes por las instalaciones del restaurante.
Primero destruyeron los dos candados que mantenían la estera cerrada. Inmediatamente examinaron en el escritorio, revolviendo papeles y abriendo gavetas, buscando dinero.
'Mal contados fueron 8 millones de pesos que nos robaron', afirma Marín, quien alterna un semblante parco con una sonrisa.
'Ayer pasé un día terrible pero hoy no me queda más que reírme, son tan descarados que ni siquiera escondieron sus caras', agrega.
En sus manos sostiene una copia del denuncio que puso ante la Fiscalía. En este se encuentran reflejados los tres televisores pantalla plana de 42 pulgadas, un horno microondas, alimentos y los $2.5 millones en efectivo que robaron.
'Se llevaron hasta la caja de herramientas', precisa Marín. Alega que lo que más lo agobia es el hecho de que en cada uno de los hurtos de los que ha sido víctima le han robado los alimentos.
'La otra cara de estos robos son las personas que por comprar un jamón o un queso más barato están pagando por los crímenes que se cometen', explica Marín sobre su mayor causa de indignación.
En las cámaras no se escapa ningún ángulo. Ni siquiera el del patio trasero en donde se parqueó el tercer cómplice, el conductor de un taxi.
Los dos ladrones, luego de desatornillar los televisores de las paredes, saquear por completo la nevera y la caja, salen por la puerta del patio a las 4:05 a.m.
'Éramos de la mentalidad de que un robo al año es normal pero en 2017 se ha vuelto insostenible. Cuando comenzamos a recuperar las pérdidas de un robo viene otro', se quejó Yesenia Rodríguez, copropietaria de la pizzería.
Luego de poner el denuncio deben esperar para poder ser asignados a un fiscal. 'Tenemos todas las pruebas en los videos y solo los podemos mostrar cuando nos llamen allá, nos dijeron que en 10 días y nosotros con las evidencias en mano', reclamó Rodríguez.
Sostienen que no saben cómo hacer para mejorar la seguridad del local pues cada vez que hacen un cambio, los ladrones consiguen una forma de entrar al local. 'Vamos a hacer turno y quedarnos despiertos para vigilar las cámaras, porque no vemos otra solución', concluyó Marín.




















