La aerolínea española Plus Ultra suspenderá temporalmente sus vuelos a Colombia a partir del próximo 2 de junio por el “incremento sin precedentes en el coste del combustible de aviación”, por la guerra en Irán, y otros “factores específicos” del mercado del país andino, informó la compañía.
Sin embargo, para algunos colombianos, lo que comenzó como una simple parada de trámite en Venezuela (teniendo en cuenta que desde la misma aerolínea les comentaron que era para recargar combustible) terminó convirtiéndose en una completa pesadilla que todavía no termina.
En diálogo con EL HERALDO, la cartagenera Vicky Carrasquilla, quien viajó con un grupo de familiares hacia España, se encuentra atrapada en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía Simón Bolívar, sin que nadie le responda.
“Yo en enero compré los tiquetes para el viaje el día 6 de enero y la semana pasada me llamaron de la aerolínea que no iban a hacer más vuelos directos, o sea, el vuelo era directo era de Cartagena a Madrid enseguida. Me comentaron que ahora había que hacer escala”, comenzó el relato la afectada.
Acto seguido, desde la aerolínea les comentaron que la parada en Venezuela no se iba a extender más de media hora, y que incluso, no era necesidad que se bajaran del avión.
“Nosotros aceptamos eso, y cuando llegamos a Bogotá, el vuelo estaba de Bogotá para Caracas, se atrasó, ya que el vuelo salía a las 8:15 de la noche y terminamos saliendo a las 9 de la noche, hasta llegar a Caracas sobre las 11 de la noche, y ya, se detuvo, pensamos que estaban haciendo las cosas que iban a hacer, creo que era como echar gasolina o algo, cuando de pronto apagaron aire, apagaron todo, así nos tuvieron hasta las 2 de la mañana. Sin explicación alguna, sin comida, sin nada”, expresó Carrasquilla.
Añadió: “A esa hora nos dicen que ya va a salir y después como al minuto o dos minutos que él trata de arrancar, otra vez lo detiene, o sea, eso fue cuestión de segundos, no demoró mucho que él trata como de arrancar y lo detienen y dicen que el avión está presentando fallas y que no va a poder hacer el vuelo, y por ende se va a atrasar, nos hacen bajar y nos tienen aquí en el aeropuerto todavía”.
Carrasquilla, junto con otros pasajeros notaban que le están haciendo cosas al avión, pero muchos de ellos optaron por no subirse a ese avión, sino que querían montarse a otro, ya que no sentían la seguridad suficiente para un vuelo tan extenso de aproximadamente 9 horas.
“Nadie nos da solución. Nos dijeron que nos iban a mandar un hotel, aquí nos tienen desde las 11 de la noche de ayer. Hemos preguntado que qué pasa, si nosotros compramos el tiquete para Madrid, y si no, que Nos devuelvan para Colombia, y nada, no nos pueden vender tiquetes ni nada porque nosotros no tenemos una entrada legal a Venezuela, ya que nuestro sello sale de Bogotá para Madrid. Entonces no nos no nos venden, y estamos aquí prácticamente retenidos aquí en la sala de espera, todos tirados en el suelo”, precisó la afectada.
Y agregó: “Lo único que nos acaban de dar fue una empanada y un juguito, es lo único que nos han dado. Aquí hay personas de tercera edad, aquí hay niños, hay una señora que necesitaba la insulina que la tenía metida en su maleta hasta hace poquito. Es un caos. Gente exaltada, desesperada, y nadie nos responde”.
Plus Ultra detalló en un comunicado que “el transporte aéreo internacional atraviesa una situación extraordinariamente compleja derivada del conflicto en Oriente Medio”, lo que provocó el incremento en el precio del combustible, “que en algunos mercados se ha duplicado en pocas semanas”.
“A este contexto global se suman factores específicos en mercados como el colombiano. Entre ellos, un precio del carburante significativamente superior al de otros países de la región; una elevada carga impositiva y de tasas aeroportuarias; un incremento costes operativos estructurales o la imposibilidad de trasladar el incremento de combustibles a los billetes ya emitidos”, añadió la información.
Según Plus Ultra, estas situaciones la llevaron a suspender temporalmente sus vuelos a Colombia a partir del 2 de junio y a reforzar su operación en Caracas, con una quinta frecuencia semanal a partir del 6 de julio; Lima, con una séptima frecuencia semanal desde el 14 de julio, y Buenos Aires, con una quinta frecuencia a partir del 15 de julio.




















