El Comité Autónomo de la Regla Fiscal (Carf) manifestó en un análisis que percibe señales de recalentamiento de la economía que en un contexto de alta deuda pública indicarían la inconveniencia del impulso fiscal generado por el Gobierno en 2025.
En su más reciente actualización de las cifras fiscales de corto y mediano plazo, el organismo técnico insistió en que la sostenibilidad de las finanzas públicas en el país está en riesgo.
En ese sentido, indicaron que los detalles del Plan Financiero que se dieron a conocer por el director de Crédito Público en el Congreso de Tesorería de Asobancaria les permiten anticipar que es poco probable que se puedan cumplir las metas bajo las condiciones actuales.
Dentro de ello, socializaron en el documento que este año faltarán $31,1 billones (equivalentes al 1,6 % del Producto Interno Bruto, PIB) para cumplir con la meta fiscal del Gobierno de 2026, el cual, de no corregirse, haría que la deuda pública entre en una senda insostenible.
“Sin medidas efectivas para recortar el gasto o incrementar los ingresos de manera permanente, el Comité advierte que la deuda retomará una tendencia creciente y se ubicará este año en 58,9 % del PIB, comprometiendo la estabilidad macroeconómica”, indicó el Carf.
Así mismo, resaltaron que el ajuste para estabilizar la deuda neta se estima entre 3,5 y 4,5 puntos porcentuales del PIB, lo que haría necesario que el Gobierno y el Congreso acuerde reformas permanentes para aumentar ingresos o reducir gastos. En caso de no lograrse, la deuda ascendería al 60,5 % del PIB este año.
“Si bien en 2025 la deuda pública se situó en 58,5 % del PIB, una cifra inferior al 61,3 % que había previsto el Gobierno en el Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP) y al 59 % registrado el año anterior, la reducción se debió principalmente a la apreciación del peso colombiano, las operaciones de manejo de deuda (OMD) y un PIB nominal mayor al esperado”, detalló el Carf.
En el escenario económico y fiscal, el Carf recordó en su pronunciamiento que, en 2025, el desequilibrio entre ingresos y gastos (excluyendo intereses) llegó al 3,5 % del PIB, la cifra más alta en tres décadas, exceptuando periodos de crisis macroeconómica.
La organización también aseguró que el deterioro fiscal de 2025 se vio agravado por una constante sobrestimación de los ingresos y una subestimación de los gastos.
“Aunque las operaciones de manejo de deuda redujeron la deuda neta en 2025, el esfuerzo requerido ahora para estabilizarla y cumplir la Regla Fiscal es mucho mayor debido al déficit estructural”, puntualizó la organización.





















