El fútbol colombiano está exportando su violencia y vandalismo. Un grupo de hinchas del Junior protagonizó serios disturbios en Asunción, Paraguay, en la antesala del compromiso por la Copa Libertadores frente a Cerro Porteño, programado para el próximo martes, en el estadio La Nueva Olla, a partir de las 5 p. m..
De acuerdo con reportes de medios locales, al menos doce aficionados del equipo caribeño fueron detenidos entre la noche del viernes y la madrugada del sábado, tras verse involucrados en dos hechos violentos ocurridos en las inmediaciones de la Terminal de Buses de la capital paraguaya.
El primer incidente se registró dentro de un bar, donde un grupo de colombianos que había llegado por vía terrestre inició una pelea. La situación se trasladó a la vía pública, lo que obligó la intervención de la Policía.
En medio del procedimiento, un uniformado fue agredido con una patada en el pecho cuando solicitaba la identificación de los implicados.
Tras la llegada de refuerzos, las autoridades lograron dispersar a los involucrados y capturaron a siete ciudadanos colombianos y un venezolano.
Horas más tarde, se presentó un segundo altercado en otro establecimiento de la misma zona. En esta ocasión, los hinchas lanzaron piedras contra los agentes, lo que llevó a la Policía a utilizar balines de goma para controlar el orden público y proceder con nuevas detenciones.
Todos los implicados quedaron a disposición del juzgado de turno, según informó la Comisaría 15 de Asunción.
Los aficionados del Junior habían emprendido un largo viaje por carretera desde Barranquilla para acompañar a su equipo en territorio paraguayo. Sin embargo, estos hechos empañan la previa del encuentro internacional y reavivan antecedentes de incidentes protagonizados por hinchas del club en visitas anteriores al país.
Las autoridades locales se mantienen en alerta ante la llegada de más seguidores del conjunto colombiano en los próximos días. Unos 500 fanáticos rojiblancos estarán alentando al equipo en su duelo ante Cerro.





















