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La capital española desplegará un amplio operativo de seguridad con motivo del partido de vuelta de los octavos de final de la UEFA Champions League entre el Real Madrid y el Benfica, programado para este miércoles en el Estadio Santiago Bernabéu.

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La Delegación del Gobierno en Madrid confirmó que alrededor de 1.800 efectivos integrarán el dispositivo especial, luego de que la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte calificara el encuentro como de alto riesgo.

El operativo estará compuesto por agentes de la Policía Nacional y de la Policía Municipal de Madrid, incluyendo unidades especializadas como la Unidad de Intervención Policial (UIP), Brigada Provincial de Información, Brigada Móvil, Guías Caninos, Subsuelo y Servicio Aéreo, además del uso de drones.

También participarán equipos de Samur-Protección Civil, el cuerpo de bomberos, personal de seguridad privada del club y refuerzos en el servicio de Metro para garantizar traslados seguros.

Las autoridades vigilarán tanto el interior como los alrededores del estadio con el objetivo de prevenir altercados entre aficiones.

Asimismo, la catalogación de alto riesgo obliga a implementar medidas adicionales control estricto en la venta de entradas, sectorización clara de las gradas y refuerzo en los accesos.

Se espera la presencia de más de 4.200 aficionados portugueses en un estadio con capacidad para 73.000 espectadores. Por ello, se recomienda a los asistentes llegar con antelación suficiente para superar los controles de seguridad sin contratiempos.

El operativo se produce en medio de un ambiente sensible tras episodios recientes relacionados con presuntos insultos discriminatorios en competiciones europeas.

El arquero del Real Madrid, Thibaut Courtois, se pronunció sobre la gravedad de cualquier tipo de ofensa en los estadios, aludiendo al caso que involucra al argentino Gianluca Prestianni y al brasileño Vinícius Júnior.