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Todavía hay lamentos. Aunque ya han pasado varios días y el Carnaval ha minimizado todo, en el ambiente beisbolero de Colombia aún siente el sabor amargo de la derrota de Caimanes 10-9 ante Navegantes de Magallanes, en la final de la Serie de Las Américas, el viernes pasado en el estadio Monumental de Caracas ‘Simón Bolívar’.

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Se sigue respirando el tufillo desagradable de un juego que se ganaba cómodamente y que se terminó extraviando en un abrir y cerrar de ojos. Los Saurios vencían 9-3 hasta la parte baja del penúltimo inning cuando empezó la pesadilla.

Inconsistencias en el bullpen y garrafales errores a la defensiva, como los dos que cometió el paracortos venezolano Kelvin Meleán, dieron al traste con la frustración.

El bolivarense Néder Horta, mánager de Caimanes en esta cita internacional, habló con EL HERALDO de todo lo vivido durante y después de esta final.

¿Qué balance hace de la participación de Caimanes en la Serie de las Américas?

Primero que todo: gracias por la oportunidad y por estar pendientes del equipo. Tuvimos una excelente participación, fuimos a competir y estuvimos a un paso de coronarnos campeones. Lamentablemente no se pudo cerrar el último inning; el bullpen y algunos errores que se presentaron ese día nos terminaron afectando.

En el béisbol no se puede cantar victoria hasta el último out, pero el triunfo estaba prácticamente servido. ¿A qué le atribuye la derrota en la final, después de ir ganando por seis carreras?

Teníamos que estar todos en la misma página: que el pitcheo no fallara y que la defensa no cometiera errores. Cuando el equipo gana, ganan los peloteros; cuando el equipo pierde, pierde el mánager, y yo asumo la responsabilidad. Tomamos decisiones pensando en los bateadores que venían, pero se dieron contactos, boletos y luego un error defensivo que abrió la puerta para todo lo que pasó.

¿Cómo se vivió internamente la equivocación de Kelvin Meleán? ¿Hubo reproches del grupo?

Hubo muchos comentarios, incluso entre los mismos jugadores. Era una responsabilidad grande con el país y se dijeron cosas fuertes en el momento en el dugout. Él había sido un pelotero muy sólido defensivamente durante todo el torneo, por eso confiábamos en su experiencia. Pero cometió dos errores en el mismo inning que resultaron fatales.

¿Los líderes del equipo hablaron con él?

Sí, varios compañeros lo cuestionaron, le preguntaron qué había pasado. Era difícil entenderlo porque venía haciendo un gran trabajo. Si se completaba ese doble play, probablemente la historia era otra.

¿Qué explicación dio él?

Realmente no pudo explicar mucho. Cuando le pregunté, solo encogió los hombros, como diciendo que no sabía qué había pasado. A veces en el béisbol suceden cosas que ni el mismo jugador puede explicar.

¿Se generaron sospechas o suspicacias por lo ocurrido?

La gente puede pensar muchas cosas. Había mucha expectativa, el estadio lleno y hasta premios adicionales para el equipo local. Yo no puedo confirmar nada, pero sí entiendo que surjan comentarios.

¿Qué ambiente se vivió en el dogout tras la derrota?

Fue muy duro, una mezcla de rabia y tristeza, como un golpe muy frío para todos.

¿No tenía otras alternativas para el puesto de shortstop?

Muy pocas. Teníamos un jugador que podía cubrir varias posiciones, pero también cometió un error antes. Son situaciones del juego que terminan marcando la diferencia.

Algunos opinan que usted debió mantener más tiempo al lanzador Jhon Romero. ¿Qué responde?

Ese era el plan de trabajo. Cada pitcher tenía su rol y ninguno pidió quedarse más. Confiábamos en el grupo y en la ejecución del plan, que hasta ese momento se estaba cumpliendo.

¿Influyó la presión del público?

Totalmente. Muchos de nuestros jugadores no habían vivido un ambiente así, con un estadio lleno y totalmente en contra. Eso pesa.

¿Qué lectura hace del rival, que logró remontar?

Era un equipo que venía junto desde hacía meses, acostumbrado a remontar. Trajeron su mejor bullpen cuando les hicimos carreras y lograron frenarnos. Hicimos las suficientes para poder ganar, pero no alcanzó.

¿Qué tanto sirve esta experiencia pensando en el Clásico Mundial, teniendo en cuenta que varios de estos peloteros estarán en la selección Colombia?

Muchísimo. Varios países trajeron peloteros que estarán en el Clásico y esto les sirve de preparación. Será el torneo más trascendental, con lo mejor de cada país. Experiencias como esta ayudan, sobre todo por el ambiente y la presión.

En lo personal, ¿cambiaría algo si pudiera jugar de nuevo la final?

Probablemente el lineup sería el mismo. Confiábamos en ese grupo; es el equipo que se armó para competir y las decisiones se tomaron con base en eso.