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Luis ‘el Chino’ De la Rosa ajusta hoy bien sus guantes para la que podría ser su última pelea como boxeador. Mañana, la responsabilidad podría caer sobre sus pies.

'Pelearé por título mundial y me retiro de esto', dice con firmeza. 'Quiero dedicarme al negocio del calzado'.

Está seguro, confiado, convencido. El pugilista antioqueño luchará por tercera vez por un cetro mundial de peso minimosca de la AMB (Asociación Mundial de Boxeo). La pelea, pactada a 12 asaltos, se disputará el 31 de diciembre en el Ota-City General Gymnasium, de Tokio, Japón, ante el local Ryochi Taguchi.

Aunque ‘el Chino’ todavía practica la pronunciación del nombre de su rival, actual campeón, sí conoce al detalle las fortalezas y debilidades del nipón, que de 25 peleas, ha ganado 22, 6 por la vía del nocaut.

'Él es un boxeador que asume los golpes, recibe todo. Yo voy a buscarlo, él se va acomodar a mí. Ése es mi estilo', sostiene.

El japonés viene de arrebatarle el título, por decisión unánime, al peruano Alberto Rosell. De la Rosa, por su parte, venció por nocaut en su más reciente pelea a su compatriota Gustavo Cortés.

'Tengo todas las posibilidades de ganarle', afirma ‘el Chino’, que entrena intensamente desde hace 4 meses en el gimnasio Cuadrilátero de Barranquilla, cuna de grandes héroes, bajo la orientación del ex campeón mundial Luis ‘Chicanero’ Mendoza.

¿Qué pasará si gana?

'Sería mi última pelea por título mundial. Pero ganándole haría una revancha donde sea y no más. Chao boxeo. Me retiro porque esto ya no me gusta. Ya no siento ese amor', expresa el antioqueño.

Entre sus planes y sueños está invertir parte de lo que ganó a los ‘golpes’ para fundar su propia empresa de calzado. 'Quiero que me admiren por cumplir lo que quiero. Aspiro a ser mi jefe en mi propio local de calzado', asegura.