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Jaime Echeverria/EFE91302-DWringo%203011.jpg

José Amaya es un coleccionista de títulos. Su camino exitoso inició con Junior en el 2004, en aquella recordada quinta estrella alcanzada en Medellín ante Nacional.

Al año siguiente el cuadro verdolaga se llevó al volante barranquillero y con él ganó tres títulos del fútbol profesional colombiano (2005, 2007-I, 2007-II). El buen hijo regresó a casa y con Junior volvió a levantar un trofeo en el 2011. Su éxito no se detuvo ahí. Viajó al exterior y con el Barcelona de Ecuador alcanzó su sexto título como profesional. Sin duda, el Ringo está tocado con la varita del éxito.

Pero ese título alcanzado el pasado miércoles en Ecuador tiene un significado especial. El Barcelona de Guayaquil, el equipo más importante del vecino país, tenía 14 años sin poder coronarse campeón. Casualidad o no, el Ringo llegó y en su primer año alcanzó la gloria con el equipo canario.

'Es una alegría inmensa. Esto aquí es una locura. La gente está muy contenta. Es una bendición de Dios volver a ser campeón y quedar en la historia de un club tan importante como lo es el Barcelona de Ecuador', afirmó Amaya en diálogo con EL HERALDO.

En Guayaquil terminaron contentos con su rendimiento. Anotó tres goles este año (dos al Macará y uno al Nacional de Quito), uno de ellos el que le dio el título al Barcelona.

'Anoté el gol del triunfo en el último partido ante el Macará (2-1). Aquí la gente está satisfecha conmigo. Termino contrato ahora en diciembre, pero mi deseo es continuar. Espero arreglar con el Barcelona y seguir haciendo historia en Ecuador, aquí la gente ha sido muy agradecida conmigo', aseguró el Ringo, quien no escondió que tiene ofertas del fútbol colombiano y otra de un club mexicano.

A una fecha del final del Torneo Clausura en Ecuador, el Barcelona es líder con 42 puntos, seguidos por el Emelec con 37, lo que lo hace inalcanzable. En la última fecha reciben al Olmedo, mañana, en el estadio Monumental de Guayaquil, donde está preparada una fiesta inmensa para premiar a los héroes canarios.

'Va a haber una fiesta inmensa, con orquesta y todo incluido. Van a condecorar a cada uno de los jugadores. Será un día muy especial para mí. Ser campeón en Ecuador no es fácil. Tienes que liderar todo el año el torneo para llevarte el título. Es la primera vez que un equipo gana los dos torneos del año, por eso automáticamente fuimos campeones', contó el volante barranquillero.

Del técnico argentino Gustavo Costas tiene las mejores palabras. 'Nos dio manejo de grupo, eso fue lo importante del profesor Costas. Puso a jugar a toda la plantilla, a todos le dio importancia, todos estábamos contentos. En lo personal tuve minutos tanto en la Liga como en la Copa Sudamericana. La gracia de Dios ha sido fundamental para ser un jugador determinante en los equipos donde he estado', dijo.

Con el número 14 en su espalda, el Ringo se volvió una especie de amuleto para los hinchas del Barcelona. Como anécdota contó: 'Hace 14 años inicié mi carrera profesional, 14 años tenía el Barcelona sin ser campeón, alcanzamos el miércoles la estrella 14 y jugué aquí con el número 14, mejor dicho, cuando conté la historia aquí, todo el mundo estaba loco conmigo', puntualizó entre risas José Amaya, un barranquillero tocado por el éxito.

Por William González Badillo
Twitter: @wigoSports