¿Cómo se siente luego de recorrer ininterrumpidamente el país durante estos meses de campaña?
Me siento muy listo para asumir la tarea de ser la persona que unifique a los colombianos. Aspiro a ganar la Gran Consulta por Colombia el próximo 8 de marzo y no solo unir a los nueve candidatos que hoy estamos en ese escenario, sino también convocar a otros sectores de la sociedad para conformar un gobierno que enfrente de verdad los problemas de seguridad, salud, energía, empleo y educación.
Algunos lo ubican como uno de los nombres más fuertes de la Gran Consulta, junto a Paloma Valencia. ¿Se siente así?
Lo que siento cuando camino por las calles es el reconocimiento de la gente. No tengo expresidentes trabajando para mí ni empresarios detrás de mi campaña. Lo que tengo es una trayectoria de servicio en temas críticos: seguridad, salud, economía y relaciones internacionales, en particular con Estados Unidos.
La gente me dice: “Pinzón es el que conoce los temas, el que ya presentó las políticas”. Ya presentamos la política de seguridad, hoy presentamos la de salud, el lunes la de deportes, luego el plan económico y finalmente el programa completo. Esta es una campaña que ya tiene soluciones listas para implementar y producir resultados.
¿Qué lectura hace de las encuestas, que muestran un alto porcentaje de indecisos?
Lo primero que noto es que los colombianos quieren un gobierno que enfrente los problemas del país. Muchas encuestas muestran que entre el 30 y el 40% aún no decide su voto y quiere alejarse de los extremos.
Yo respeto las encuestas. Cuando veo una, me motivo a trabajar el doble o el triple para que más colombianos conozcan nuestra trayectoria y nuestras soluciones. La encuesta real es la del 8 de marzo, cuando los ciudadanos voten por Senado, Cámara y la Gran Consulta por Colombia. Y en la calle siento afecto y reconocimiento; eso me confirma que vamos por el camino correcto.
Usted presentó una propuesta en materia de salud, en medio de la polémica por la muerte del niño Kevin Acosta y las denuncias contra el sistema intervenido por el Gobierno. ¿Cómo analiza esta situación?
Siento enorme indignación. He pedido a los presidentes de los partidos en el Congreso que promuevan una moción de censura contra el ministro Guillermo Jaramillo. Su gestión le ha hecho daño a la salud de los colombianos.
El caso de Kevin Acosta es muy doloroso y refleja lo que está pasando con miles de personas que mueren por falta de atención y medicamentos. Además, culpar a una madre en pleno duelo es inaceptable.
¿En qué consiste su propuesta de salud?
Tiene dos componentes. Primero, un plan de choque que desde el 7 de agosto garantice citas con médico general en máximo tres días, con especialistas en quince días y entrega de medicamentos para enfermedades complejas en 48 horas, incluso en la casa del paciente.
Segundo, un plan de mediano plazo que active el Consejo Nacional de Salud para auditar la deuda real del sistema, fortalecerlo con más tecnología y recursos, y establecer un plan de pago que le dé sostenibilidad. La esencia es clara: todos somos pacientes. La prioridad es la dignidad humana y el paciente, no el sistema.
El presidente Gustavo Petro ha cuestionado públicamente a la Registraduría y el proceso electoral. ¿Cómo ve esa postura?
Estoy muy preocupado. Siento que el presidente y algunos ministros están intentando intervenir en el proceso electoral. Le digo con claridad: no le metan las manos a las elecciones. La comunidad internacional está mirando, Estados Unidos está mirando.
No se puede permitir que funcionarios públicos interfieran en política ni que se siembren dudas sobre el sistema electoral con el que el propio presidente fue elegido. Colombia debe estar alerta. El mundo entero debe observar. La democracia no puede ponerse en riesgo.




















