El registrador nacional Hernán Penagos afirmó este jueves que se están presentando situaciones de “asedio” contra la organización electoral, haciendo énfasis en que la Registraduría es autónoma frente al Gobierno y otras entidades.
Leer más: Medicina Legal confirmó que la jueza Vivian Polanía murió por una sobredosis de cocaína
Penagos insistió en que “ser órganos autónomos e independientes significa que no tenemos superior funcional, autoridad disciplinaria, autoridad fiscal y autoridad electoral”, e indicó que “la Registraduría está implementando el calendario electoral, definiendo las instrucciones y dando las orientaciones para que las elecciones sean íntegras”.
Agregó: “Porque hay momentos de la historia de Colombia, donde uno tiene en sus manos la Constitución y la ley, pero hay que tener otro atributo mayor, carácter, para entender el rol y la labor que uno tiene como servidor público”.
“En ciertas ocasiones se observan actitudes de asedio como si fuera obligación supeditarse a un órgano superior y eso no va a ocurrir”, aseguró el registrador. Asimismo, enfatizó que: “nadie le va a decir al registrador cómo se llevan a cabo las elecciones”, lo que pudiera ser una pulla contra el presidente Gustavo Petro.
Esto tras la solicitud del jefe de Estado sobre los formularios E-14. Cabe recordar que la polémica surgió luego de que el presidente Petro pidiera que las casillas sin votos en los formularios E-14 no se dejaran en blanco, sino que se marcaran con una “X”. Según el mandatario, dejar espacios vacíos podría facilitar un eventual fraude electoral.
“Dejar casillas en blanco en los formularios de las mesas firmadas por jurados lleva al fraude electoral”, expresó el presidente. En ese sentido agregó: “Las casillas deben llenarse con X para que no sean transformadas en números falsos ante mesas que no logran tener testigos electorales”.
Petro también afirmó: “La Registraduría debe impedir este tipo de estímulos al fraude” y solicitó que la auditoría al software electoral no se limite al nivel nacional, sino que incluya los sistemas de cómputo en puestos de votación, municipios y departamentos, con participación de expertos de los partidos y del Consejo Nacional Electoral.





















