Durante su visita a Washington, el presidente Gustavo Petro se reunió este miércoles con altas dignidades de la Organización de Estados Americanos, OEA; la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, y el Congreso de los Estados Unidos.
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Antes de participar en una sesión protocolaria como jefe de Estado, el mandatario sostuvo una reunión bilateral con Albert R. Ramdin, secretario general de la OEA. Así mismo, continuando con su agenda oficial de Estado, se reunió con la secretaria ejecutiva de la CIDH, Tania Reneaum.
De igual modo, en su reunión con congresistas norteamericanos, Petro dijo que “la integración de la población migrante venezolana en Colombia ha sido mayoritariamente exitosa, con más de la mitad ya empleada y aportando a la economía”.
Por otro lado, advirtió que el narcotráfico y los cultivos de hoja de coca se están desplazando hacia el sur, especialmente hacia zonas fronterizas, y señaló que la reactivación económica de la frontera colombo-venezolana es clave para evitar nuevos flujos migratorios desordenados y reducir los focos de violencia asociados al narcotráfico.
También se refirió al potencial que tiene la región para la generación de energías limpias que aportarían a la lucha contra la crisis climática, que ya es evidente en el planeta.
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Durante un encuentro con senadores de Estados Unidos, el presidente reconoció que en el mundo existe una discusión entre el uso de energías fósiles y limpias. En su reflexión, el mandatario aseguró que “tengo que confesarles que soy partidario, por lo que he leído de la ciencia, espero argumentos en contra, que es imprescindible un cambio de modo de energía”.
“Colombia es riquísimo en carbón, Venezuela es riquísima en petróleo pesado, Ecuador tiene algo de petróleo, el canal de Panamá pues se está muriendo, pero es el Canal de Panamá. Entonces, aquí tenemos concentrada una vieja manera de ver la economía, en la que hemos vivido, y Estados Unidos ha tomado también su propio provecho económico, pero que en mi opinión tiene grietas ya”, dijo.
Manifestó que “no hay necesidad de cerrar esta economía brutalmente, sino de abrir otros caminos paralelos, que podrían ayudarnos en este mismo momento a resolver conflictos” y resaltó que “podemos ayudar mutuamente, digamos, incluso con necesidades de los Estados Unidos”.
En materia de petróleo y gas recordó que existen los oleoductos y gasoductos unidos con la tubería del occidente de Venezuela y “podrían ya, si queremos, con un breve mantenimiento, porque se ha deteriorado algo la infraestructura, exportar gas a quien necesite, gas venezolano, que hoy se quema en las antorchas y es peor, digamos, para el mundo”.
Lo mismo, comentó Petro, sucede con la energía, de la cual aseguró que se cuenta con la infraestructura del cableado para ese fin y añadió que lo que se puede hacer es “ponerle generación limpia”.
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Trajo a colación el potencial energético de La Guajira, de la que dijo es “la zona de mayor radiación solar de América del Sur”, por lo que anotó: “Generar la energía que podría suplir toda la de Colombia, toda la de Venezuela, y aún se puede exportar a Estados Unidos”.
Por esta razón, apuntó que “es una pintura en términos energéticos, en el propio borde de la frontera, de cómo puede haber una reactivación casi inmediata, juntando dos modos de energía, el que yo llamo el fósil y el limpio, que estoy buscando desarrollar a como dé lugar en Colombia”.
De hecho, relató que empresas de Estados Unidos están ayudando a construir granjas solares y eólicas en Colombia, así como “la primera planta más grande de América Latina en hidrógeno verde, en el puerto de Cartagena”.
En este sentido, aseguró que sería una integración “gana-gana, ya haciendo los números sin mayor, sin hablar de dentro de 10 años, dentro de 5, sin usar lo que tenemos ya instalado, podría reactivar y sacar adelante algo que yo llamo optimismo”.
“Optimismo para Estados Unidos, porque se ve que un hecho violento de pronto es sustituido por una sinergia común, incluso hablando de ganancias, una Venezuela que necesita ver eso, que empiece a moverse su economía y a poder comer de ella, y una Colombia que también lo necesita”, anotó.
Se refirió a la necesidad energética de Estados Unidos que genera 1.200 gigas al año de energía eléctrica, 70% carbón y petróleo, razón por la cual consideró que “lo hace dependiente del carbón y el petróleo, con los peligros que eso hoy entraña. América del Sur tiene un potencial que ya se acerca a 2.000 gigas de energía eléctrica anual limpia, potencial. Si el potencial se vuelve realidad, y eso son 500.000 millones de dólares, se puede llevar y toda la matriz energética de este norte sería limpia también”.
“Este es un camino y no es un camino de guerras, no es mayormente conflicto, matemáticamente posible, ingenieramente posible, y el futuro podría ser otro incluso en el mundo”, apuntó.


