Óscar Zuluaga, presidente de Satena, se refirió este jueves 29 de enero al accidente aéreo registrado en la región del Catatumbo, en Norte de Santander, tragedia que dejó al menos 15 personas muertas, entre ellas el representante a la Cámara por la curul de paz, Diógenes Quintero.
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En declaraciones entregadas a los medios en una rueda de prensa, Zuluaga indicó que los primeros análisis no permiten establecer, por ahora, la existencia de presiones externas, fallas en los procedimientos operativos ni señales de agotamiento por parte de la tripulación involucrada en el siniestro.
Asimismo, durante su intervención, el directivo envió un mensaje de tranquilidad a los usuarios del servicio aéreo y a las comunidades que dependen de la aerolínea estatal para su movilidad.
“Satena seguirá volando, seguirá cumpliendo sus itinerarios como los tiene programados y continuará llevando conectividad a las regiones más apartadas del país”, manifestó, al confirmar que las operaciones continúan con normalidad.
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Además, uno de los puntos que concentró la atención de la prensa fue la exigencia de la ruta que cubría la aeronave, la cual incluía varios aterrizajes en ciudades como Medellín, Ocaña, Cúcuta y Tibú, lo que llevó a cuestionar una posible fatiga del piloto.
Ante estas inquietudes, expertos técnicos de la compañía explicaron que la normatividad aeronáutica en Colombia permite jornadas de vuelo de hasta ocho horas diarias y tiempos de servicio de 12 horas y media. En este caso, el trayecto tenía una duración cercana a las cuatro horas y media, por lo que se encontraba dentro de los márgenes autorizados.
“El piloto tenía más de 10.000 horas de vuelo y una experiencia superior a los 20 años, mientras que el copiloto contaba con más de 7.000 horas de vuelo. No hay ningún elemento que permita inferir que hubo fatiga o presión externa en la operación”, expresó.
Asimismo, se abordó el tema del orden público en el Catatumbo, una región marcada históricamente por la violencia. Al respecto, el presidente de Satena manifestó que no hay información que apunte a la intervención de actores externos o situaciones de seguridad que hayan incidido en el accidente.
“La comunicación entre la tripulación y el control de tráfico aéreo fue normal, sin ningún tipo de alerta o presión”, afirmó, precisando que la Aeronáutica Civil será la entidad encargada de determinar las causas finales.
El directivo también negó que existieran presiones económicas para mantener la operación aérea en condiciones adversas y destacó que tanto Satena como la empresa operadora Searca cumplen altos estándares de seguridad. “No había hipótesis sobre mal tiempo ni sobre condiciones externas que afectaran el vuelo”.
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Por otro lado, mientras avanzan las investigaciones oficiales, la aerolínea reiteró su compromiso con la seguridad operacional y con la conectividad de zonas apartadas como el Catatumbo, donde el transporte aéreo es fundamental para la integración regional.
Finalmente, las autoridades continúan recolectando pruebas para esclarecer las circunstancias del accidente ocurrido en jurisdicción de Playa de Belén, Norte de Santander.





















