En la sesión extraordinaria del Consejo de Seguridad de la ONU, que sea realiza este lunes en Nueva York, el embajador de los Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Mike Waltz, afirmó que su país llevó a cabo una operación de carácter legal y selectivo contra dos fugitivos de la justicia estadounidense, a quienes calificó como “narcoterroristas”: Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.
Durante su intervención, sostuvo el diplomático norteamericano que “Nicolás Maduro no es un jefe de Estado legítimo y más de 50 países, incluido Estados Unidos y la Unión Europea, rechazaron el resultado de las elecciones venezolanas de 2024 por falta de transparencia”.
Así mismo, acusó al gobierno venezolano de liderar una red criminal dedicada al tráfico de drogas, de colaborar con organizaciones terroristas y de desestabilizar el hemisferio occidental.
“Este es el hemisferio occidental. Aquí es donde vivimos y no vamos a permitir que el hemisferio occidental sea utilizado como base de operaciones por los adversarios, competidores y rivales de nuestra nación, los Estados Unidos”, declaró Waltz.
Por su parte, el embajador de Rusia ante la ONU condenó a Estados Unidos por lo que calificó de agresión armada contra Venezuela en violación del derecho internacional, e instó a Washington D. C. a liberar inmediatamente a Maduro y a su esposa.
Vassily A. Nebenzia hizo un llamamiento a los miembros del Consejo para que abandonaran la doble moral y no justificaran “un acto de agresión tan atroz por temor al gendarme global estadounidense”.

Advirtió que Estados Unidos busca controlar los recursos naturales de Venezuela y afirmó que sus acciones están generando “un nuevo impulso para el neocolonialismo y el imperialismo”.
Y el embajador de China ante el Consejo de Seguridad de la ONU condenó enérgicamente las acciones de Estados Unidos contra Venezuela, calificándolas de incursiones ilícitas que violan la soberanía del vecino país.
Durante su intervención, denunció la detención forzada del presidente venezolano y de su esposa, así como las amenazas de nuevas operaciones militares, lo que, afirmó, “representa una grave amenaza para la paz regional e internacional”.
El diplomático sostuvo que “Washington ha ignorado los reiterados llamados de la comunidad internacional y del secretario general de la ONU a respetar la Carta de las Naciones Unidas, el derecho internacional y la solución pacífica de las controversias”.

Por último, China acusó a Estados Unidos de priorizar la fuerza militar sobre el multilateralismo y la diplomacia, y de socavar los principios de igualdad soberana y no injerencia, y expresó el respaldo de Pekín al gobierno y al pueblo venezolano, exhortó a la liberación del presidente y su esposa, y reafirmó el apoyo a América Latina y el Caribe como zona de paz, llamando al diálogo y la cooperación internacional.
“Ningún país puede ser la policía del mundo, ni ningún Estado puede erigirse en juez internacional”, sentenció.




















