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Sensaciones encontradas. 'Sorpresa, felicidad y zozobra' fue lo que sintió *Darío, un hombre de 26 años que perdió la mano en un accidente de moto cuando corría piques hace cuatro años, este miércoles cuando le fue entregada una prótesis hecha especialmente para sus necesidades, por dos estudiantes de último semestre de Ingeniería Mecatrónica de la Universidad Autónoma del Caribe.

Este proyecto, que se hizo con la asesoría del profesor investigador Pablo Daniel Bonaveri y el docente de ingeniería mecatrónica Francisco Arcos, contó con la participación del médico ortopedista, cirujano de mano y miembro superior Fredy Angarita Maldonado, quien apoyó la iniciativa desde la parte médica.

Los responsables de hacer este prototipo fueron Óscar Álvarez y Diego Serrano, un equipo que desarrolló esta iniciativa como su proyecto de grado, pero que hoy cambió la vida de Darío.

De acuerdo a los especialistas, el aparato funciona por las señales eléctricas que envía el cerebro al músculo y las cuales son recogidas por unos electrodos que están ubicados de forma estratégica en distintas zonas del brazo, los cuales envían señales que activan los sensores que provocan el movimiento. Esta prótesis tiene la capacidad de hacer movimientos finos y gruesos, además de girar y soltar.

Bonaveri señaló que 'esta prótesis es funcional porque estamos usando las mismas señales del paciente para reproducir los movimientos. Esta vez se hizo personalizado, de acuerdo a las especificidades que requería el paciente y las cuales varían en cada persona'.

Asimismo, indicó que 'manejamos un algoritmo y es que dependiendo de la presión que la persona haga maneja unos valores y hace que la prótesis se mueva para hacer una función u otra'.

Óscar Álvarez y Diego Serrano.

En el mismo sentido, el médico Angarita indicó que 'en primera instancia se hace una valoración del paciente con una amputación y dependiendo de sus necesidades se hace una prótesis' como la diseñada para Darío que tiene una amputación de mano a nivel de la muñeca.

Resaltó además la labor hecha por los estudiantes, quienes hicieron todo el proceso de investigación y ejecución del mismo. 'Lo más importante de la realización de esta prótesis es que nos damos cuenta de que en Colombia, en Barranquilla, tenemos personas que quieren hacer este tipo de inventivas'.

Liney Manjarrés, vicerrectora de investigación de proyectos y transferencia de la Uniantónoma, indicó que en este tipo de espacios – como los semilleros de investigación – 'hacemos una proyección social de la investigación, cuya idea es que los proyectos tengan un propósito en la sociedad, lo que genera un doble efecto: en el estudiante por el aprendizaje y en la sociedad porque contribuímos a que de alguna forma se solucionen necesidades sociales'.

Diego Serrano, señaló que este trabajo lo llenó de mucha satisfacción porque descubrió que hay otras perspectivas de su carrera en la cual puede aportar a la sociedad desarrollando artefactos mecatrónicos al servicio de la medicina.

Fotos archivo EL HERALDO

Por su parte, Óscar Álvarez indicó que durante la elaboración de la prótesis hubo una inversión de los estudiantes de aproximadamente dos milloes de pesos y que la mayor colaboración económica la hizo la Fundación C. Camilo, misma por la que contactaron a Darío.

Ahora Darío tiene una nueva oportunidad de tener su mano derecha, esa que perdió casi al mismo tiempo en el que nació su hija y con la que había aprendido a hacer 'la letra como me gustaba'.

Con voz nerviosa y entrecortada dijo que debe aprender nuevamente a hacer muchas cosas, pero que una persona le dijo: tú perdiste una mano, pero a cambio recibiste dos – haciendo referencia a su pequeña de cuatro años – . Hoy tiene un nuevo desafío y es volver a hacer el mismo hombre de siempre, con un regalo hecho a medida con el que va a poder seguir llevando una vida normal al lado de sus familiares.

*El nombre fue cambiado por petición del paciente.