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El pasacalle de la Policía Metropolitana a la entrada de la capital de Bolívar resumió en una frase la etapa de reactivación y adaptación en la que entró una de las ciudades más golpeadas por el coronavirus: 'Bienvenidos a Cartagena, una vez más'.

Allí a la entrada de Marbella funcionarios de la Alcaldía Distrital y de la Policía daban la bienvenida a los visitantes que llegaron a bordo del primer vuelo comercial que a las 9:35 de la mañana aterrizó en el aeropuerto Rafael Núñez, cinco meses después de suspendidas las operaciones por la pandemia del COVID-19.

Además del reinicio de las operaciones aéreas comerciales, la ciudad habilitó el servicio de restaurantes con atención en la mesa que tengan disponibles espacios abiertos, (de 6:00 a.m. a 10:00 p.m), de los locales y demás actividades comerciales (de 6:00 a.m. a 8:00 p.m.), autocine (de 1:00 p.m. a 10:00 p.m.), casinos (de 6:00 a.m. a 10:00 p.m.( y paseos náuticos sin acceder las zonas insulares, entre otros.

Sin embargo, el haber mantenido la medida del Pico y cédula de dos dígitos, no cayó bien entre muchos ciudadanos que consideran que la cuarentena terminó para los visitantes, pero no para los cartageneros.

'El decreto da circulación libre al turismo y a nosotros nos deja con pico y cédula pudiendo salir una vez a la semana. Esto es una clara violación a los derechos de los locales privilegiando el turismo sobre nosotros', sostuvo la periodista y diseñadora gráfica Sofía Guevara Camargo, residente en Crespo.

Igual argumento expuso el estudiante universitario José Manuel Rodríguez, quien consideró que mientras en otras ciudades se levanta la restricción, en Cartagena siguió pese a la disminución de contagios de coronavirus.

Expectativas.

En otro lado de la ciudad, en el emblemático Portal de los Dulces, Luis Negrete, alcalde de la Localidad Histórica, aseguró que después de este duro golpe que sufrió la ciudad, 'ya es hora de que Cartagena vuelva a tener el empuje económico que la caracteriza'.

Para Luis Negrete, alcalde de la Localidad Histórica, después de este duro golpe que sufrió la ciudad, ya es hora de que Cartagena vuelva a tener el empuje económico que la caracteriza.

A pocos metros de otro símbolo de Cartagena, la Torre del Reloj, el vocero de la Asociación de Cocheros, Julio Meza, confió en que la reapertura de la ciudad al turismo será a paso de caballo, 'lento, pero seguro'.

El taxista José Noel Rueda, de la estación aledaña al Hotel Santa Teresa, esta primera fase de apertura 'era lo que estábamos esperando todos los compañeros colegas. Estamos esperando a los turistas porque nos han capacitado en normas de bioseguridad'.

Víctor Palencia, agente del DATT, fue otro de los que recibió con agrado las nuevas medidas. 'En la ciudad hay mucha pobreza y la verdad es que necesitábamos esta apertura económica y social'.

En el emblemático Portal de los Dulces, cuya apertura estaba prevista para este martes, Evelia Alcalá Martínez declaró que se realizan obras de adecuación en los puestos de venta. 'Las 27 vendedoras están preparadas con protocolos de bioseguridad, esperamos el visto bueno de la Alcaldía', declaró.

En otro punto muy frecuentado de Cartagena, el Libro-Café, en el sector amurallado, Eparquio Vega, consideró que el momento es 'muy positivo' para la ciudad. 'Vamos a esperar qué pasa con el arribo de los vuelos desde hoy', añadió.

Después de cuatro meses 'largos' de parálisis, como él mismo lo calificó, Juan David Cabana, mesero del restaurante Candé, uno de los autorizados por la Alcaldía para operar con atención en la mesa, se mostró muy optimista. 'Vamos a salir adelante, esto es como resurgir entre las cenizas, como el Ave Fénix', anotó.

Alberto Llamas, propietario de este mismo establecimiento ubicado en el tradicional barrio San Diego, confió en que el proceso sea exitoso. 'Tenemos todas las expectativas y todos los ánimos para salir adelante', declaró.

Entre los primeros comensales de esta fase de reapertura, Llamas y su equipo de colaboradores atendió al presidente de Avianca, Anko van der Werff, y a parte de la comitiva de la aerolínea que se desplazó a Cartagena por la llegada del primer vuelo comercial.

'Es una emoción inmensa poder venir en el primer vuelo y poder sacar al presidente de Avianca de sus reuniones para mostrarle la ciudad. No lo podemos creer que estamos en Cartagena después de cinco meses', declaró el vicepresidente de Operaciones de Red de la aerolínea, Julián Laverde.