Las restricciones anunciadas por el Distrito luego de que el ingeniero Jorge Rocha advirtiera en un informe sobre el riesgo de colapso del cerro de La Popa, provisto de un convento en su cúspide, no fueron recibidas con total acogida por el párroco de ese templo, José Beltrán, quien ha manifestado que no contempla 'la necesidad de tomar esas medidas tan estrictas porque no veo que hay ese peligro', lo que generó que el alcalde de la ciudad, Manuel Duque le respondiera 'que poco importaba' lo señalado por el sacerdote.
El párroco hizo referencia a medidas como prohibir el total acceso de visitantes al convento, punto de gran acogida entre los turistas que llegan a Cartagena, en especial en fechas como las festividades de la Virgen de la Candelaria y la Semana Santa que se aproxima.
Aunque el sacerdote Beltrán reconoció que existen 'unas grietas muy pronunciadas que, lógicamente, hay que ponerles mucha atención porque no sabemos lo que pueda suceder más adelante', cuestionó que las medias preventivas incluyan todo el cerro de La Popa y, por ende, el histórico convento de agustinos recoletos.
'Nuestra labor'. Duque cuestionó tal posición haciendo referencia a las vidas que se encuentran en peligro.
El alcalde Duque dio a conocer que, con la declaratoria de calamidad pública en el cerro de La Popa, se dispuso 'la búsqueda de los recursos porque es un tema prioritario'.
'En eso tenemos que buscar especialistas. Nos han recomendado gente de la Universidad de Cartagena. Ahí estamos en eso. Pero, de verdad, estamos muy preocupados con lo que pueda pasar porque el tema aquí clave es la lluvia. Entonces no queremos generar falsas alarmas, pero sí estar monitoreando permanentemente lo que está pasando en el cerro de La Popa', dijo Duque.
Por este tema, el Concejo de Cartagena anunció que citará a la oficina de Gestión del Riesgo, secretarías de Infraestructura, Hacienda, Planeación, Fondo Adaptación y el Ministerio de Vivienda, para tratar los problemas que afronta el cerro.





















