El Heraldo
Barranquilla

Cinco venezolanos que Barranquilla acogió

EL HERALDO entrevistó a cinco profesionales venezolanos que, como parte de la oleada migratoria de su país, se integraron en Barranquilla de forma social y laboral, aportando de forma invaluable con su productividad y conocimiento.

El flujo continuo de migrantes venezolanos persiste desde la frontera de Paraguachón, Maicao, donde cientos de connacionales llegan al país y específicamente a Barranquilla con las maletas llenas de sueños que aún esperan cumplir: ayudar a sus familias que quedaron en su tierra natal y huir de la compleja situación económica venezolana.

Una característica de este grupo es su preparación académica y profesional, rasgos fundamentales para el desarrollo productivo, transferencia de conocimiento y talento humano a largo plazo en las naciones donde reciben acogida.

Dubraska Duque

Es el caso de Dubraska Duque, una venezolana especialista en Psiquiatría radicada en Barranquilla desde el 2010, quien ejerce su profesión actualmente en la Clínica Resurgir y en la IPS Salud del Caribe. Además es docente en la Universidad Simón Bolívar.

Duque, de 41 años, es oriunda de Mérida, una de las principales localidades de los Andes venezolanos. “Al comienzo fue difícil adaptarme a la ciudad porque a pesar de que Colombia y Venezuela son muy parecidos, siempre pega el cambio. Lo más complicado para mí fue acostumbrarme al calor y al hablar de la gente que es muy rápido”, comentó.

Sin embargo, para ella, esa autenticidad que caracteriza a los barranquilleros como personas abiertas y espontaneas, le facilitó desenvolverse en su trabajo. “Me facilitaron el proceso de adaptación porque me dieron el apoyo y me enseñaron las cosas que no conocía”, contó esta venezolana que reside en Ciudad Jardín, y está casada con Alfredo Pugliesse, un barranquillero también psiquiatra.

Afirma que otra de las cosas que ama de la ciudad es su gastronomía y su cercanía  con el mar. “Me encanta la diversidad de cosas y la facilidad que existe para tenerlas. Además que existe domicilio para todo”, expresó entre risas.

Thailer Fiorillo Suarez

Para Thailer Fiorillo Suarez, un caraqueño de 39 años y de padres colombianos, el desarrollo de Barranquilla es una de las cosas que más le atrae de la ciudad.

Este abogado de profesión, se radicó en ‘La Arenosa’ en julio de 2015. Vive en el barrio Paraíso y afirma que ha hecho de todo durante su estadía en la ciudad, desde desempeñarse como cocinero hasta chofer y comerciante.

“La cercanía del colombiano con el venezolano es una tradición histórica por hermandad. El barranquillero es muy receptivo y gracias a Dios fui recibido muy bien”, contó Fiorillo quien además es fundador  de la organización “De pana que si” y del movimiento “Venezolanos en Barranquilla”, una red de apoyo para ciudadanos del vecino país que apenas están llegando.

“Somos venezolanos que nos ayudamos mutuamente, especialmente con nuestros talentos y profesiones”, añadió.

Rubenis González

Rubenis González es una de los cientos de venezolanos que desembarcó en esta ciudad en los últimos años. Proveniente de Los Puertos de Altagracia en el Estado Zulia, esta joven de 28 años y graduada de periodista, arribó a Barranquilla hace un año.

“Llegué el 21 de mayo de 2017 y conseguí empleo como asistente de call center en Nova Salud Caribe IPS. Afortunadamente en Barranquilla la acogida ha sido excelente; he logrado buenas relaciones y he recibido muchos halagos en mi trabajo por mi buen desempeño”, contó González quien reside en el barrio El Recreo.

Aunque afirma que los roles en su vida han cambiado, intenta todos los días dar lo mejor de sí en su trabajo. “Es difícil empezar de cero pero aquí he logrado hacer buenas amistades que me han recibido con mucho cariño”, aseguró la joven de madre colombiana.

Ronald Prieto Pulido

Ronald Prieto Pulido, un marabino radicado en Barranquilla desde el 2013, es actualmente decano de la Facultad de Administración y Negocios de la Universidad Simón Bolívar.

A diferencia de muchos venezolanos que logran establecerse en el país por sus raíces colombianas, este catedrático arribó a la ciudad con una visa de trabajo.

“Llegué en el 2013 y estuve vinculado como docente de la Universidad de la Costa; posteriormente por cosas del destino me llamaron para trabajar en la Universidad Simón Bolívar y desde el 2016 ocupo el cargo de decano”, señaló Prieto, quien es Economista graduado de la Universidad del Zulia, y posee además un doctorado en Ciencias Gerenciales y un postdoctorado en Gerencia de las Organizaciones.

Admite que en Barranquilla le ha ido bastante bien y se siente como en casa. “Los barranquilleros han sido muy receptivos y colaboradores. Nunca he sentido rechazo”, afirma este docente quien reside en el barrio La Concepción junto a su esposa y tres hijos.

A su vez, destaca que lo que más le gusta de esta ciudad es que siempre está en constante evolución y crecimiento. “Barranquilla es una ciudad pujante, de mucha construcción, de mucha vida nocturna y muy calurosa, muy parecido al calor de mi Maracaibo”.

Rigoberto Estrella

Rigoberto Estrella, es uno de los tantos taxistas que recorre a diario la ciudad. Él un venezolano nacido en Caracas, arribó a Barranquilla en noviembre del 2013.

Este caraqueño, de 39 años y de padres colombianos, asegura que llegó huyendo de la inseguridad  y los indicios de la escasez en su país.

“En Caracas también trabajaba como taxista y al llegar acá no me costó conseguir empleo en  una empresa de transportes especiales”, narró Estrella quien actualmente labora en una línea de taxis.

Considera que Barranquilla es una ciudad linda con gente buena y alegre. “No me puedo quejar porque adicionalmente de la familia que me recibió cuando llegué aquí, los barranquilleros me extendieron su mano amiga”, dijo este venezolano.

Facebook
Twitter
Messenger
Whatsapp
Convierta a El Heraldo en su fuente de noticias
DETECTAMOS QUE TIENES UN BLOQUEADOR DE ANUNCIOS ACTIVADO
La publicidad nos ayuda a generar un contenido de alta calidad
No quiero apoyar el contenido de calidad
X
COMO REPORTAR A WASAPEA
1. Agrega a tu celular el número de Wasapea a EL HERALDO: +57 310 438 3838
2. Envía tus reportes, denuncias y opiniones a través de textos, fotografías y videos. Recuerda grabar y fotografiar los hechos horizontalmente.
3. EL HERALDO se encargará de hacer seguimiento a la información para luego publicarla en nuestros sitio web.
4. Recuerda que puedes enviarnos un video selfie relatándonos la situación.