El polémico crédito por $120.000 millones del Banco Agrario de Colombia a Navelena, consorcio cuyo socio mayoritario es Odebrecht, dejó un detrimento patrimonial de $135.805 millones, de acuerdo con los resultados de una auditoría realizada por la Contraloría General de la República.
El valor de este detrimento, explica el ente de control, corresponde al saldo de capital e intereses que con corte a marzo de 2017 no han sido pagados, no obstante encontrarse vencidas las obligaciones a cargo de Navelena, concesionario que manejaba el contrato de APP para recuperar la navegabilidad del río Magdalena, actualmente en liquidación
Reitera el informe de auditoría que se estudiaron y aprobaron los dos créditos a Navelena, uno por $70.000 millones y otro por $50.0000 millones, aunque 'ya era de público conocimiento que cinco directivos de Odebrecht habían sido detenidos por la Policía Federal del Brasil'.
Y además este hecho había sido advertido como 'un riesgo reputacional' por algunos funcionarios del Banco Agrario que intervinieron en el estudio y análisis del crédito.
La Contraloría critica que 'a pesar de lo anterior, el Banco Agrario desestimó y/o subvaloró los riesgos a los que se exponía, (...) pues aprobó y desembolsó los créditos sobre una expectativa incierta de flujo de caja'. Así mismo, pone de presente la auditoría, el Banco Agrario habría desconocido lo dispuesto en materia de otorgamiento de créditos por la Circular Básica Contable y Financiera de la Superintendencia Financiera de Colombia.
Recientemente se conoció que el Banco Agrario provisionó, en enero de este año, un 50% de la deuda de Navelena unos $57.485 millones del capital y $4.708 millones de intereses, lo que da un total de $62.193 millones.
No hubo control
La Contraloría también se determinó que 'por falta de control y seguimiento al cumplimiento de lo aprobado por la Junta Directiva, las condiciones previas al desembolso aprobadas por este órgano directivo fueron modificadas de manera inconsulta por instancias internas del Banco, concretamente en cuanto a las condiciones en que quedó constituida la garantía y a su exigibilidad ante el incumplimiento en el pago de la obligación'.
Como si fuera poco encontraron los auditores que las condiciones finales de las garantías, que difieren de las aprobadas por la Junta Directiva del Banco, tuvieron origen en un concepto del abogado de Navelena.
Todo ello se registró, según la Contraloría, sin que las instancias del Banco que conocieron el proceso del crédito, hubieran realizado un análisis serio de la garantía o hubieran consultado con la Fiduciaria de Occidente.
Hubo un agravante ya que no se informó a la Junta Directiva del Banco las modificaciones adoptadas en relación con las garantías, para que sus miembros pudieran analizar y tomar una decisión suficientemente informada sobre las mismas.
No podía conseguir créditos
Se evidenció falta de efectividad de la garantía que respalda el pago de los créditos otorgados por el Banco Agrario a Navelena.
'Para la Contraloría, las posibilidades de que Navelena consiguiera financiación para el cierre financiero del proyecto de navegabilidad del río Magdalena eran remotas como consecuencia de sus condiciones reputacionales'.
Sumado a esto, las demás fuentes de pago se encontraban supeditadas al cierre financiero del proyecto y/o a las condiciones de terminación anticipada del contrato de APP por caducidad, las cuales a la fecha de exigibilidad de la obligación no se habían dado', indica el informe de la entidad de control.
Otros pagos
El equipo auditor de la Contraloría Delegada para el Sector de Gestión Pública e Instituciones Financieras estableció en sus pesquisas, 'inconsistencias en el destino de los créditos', pues a pesar de haber sido aprobados por la Junta Directiva del Banco para inversión, 'en el caso del crédito de $50.000 millones se destinó a la cancelación de una obligación a cargo de Navelena con el Banco de Occidente, con el único propósito de que este Banco redujera su exposición de riesgo crediticio con Odebrecht'.
En el ejercicio de la auditoría se estableció que para la determinación y aprobación de la tasa de Interés preferencial aprobada para los créditos desembolsados a Navelena, el Banco Agrario incorporó al modelo empleado, ingresos netos por la suma de $45 millones mensuales y un acumulado de $540 millones anuales que el Banco aún no estaba percibiendo y que adicionalmente no se generarían por operaciones directas con dicha empresa sino por operaciones de crédito que podrían realizarse en el futuro con algunos de sus empleados (libranzas).
Lo que significa que en el modelo utilizado, se asumieron como ciertos unos ingresos cuya ocurrencia estaba sujeta a la firma, en el futuro, de un convenio de cuyo desarrollo se derivarían ingresos para el Banco Agrario en cuantía de $45 millones.
El presidente: 'No está perdida'
El presidente del Banco Agrario de Colombia, Luis Enrique Dussán López, aseguró en reciente entrevista con EL HERALDO que los recursos del crédito con Navelena 'no están perdidos; por el contrario, están completamente garantizados, ya que los dineros continúan en una fiducia con $174.000 millones disponibles, y no es posible el retiro de un solo peso, hasta tanto no se dé la liquidación del contrato APP'. Explicó que la determinación de provisionar recursos se tomó porque así lo establece la normatividad vigente, que establece que los bancos realicen provisiones totales o parciales, con el fin de revelar los riesgos. Aseguró que el banco se encuentra a la espera de que se produzca la liquidación del contrato de APP del Río por parte del Gobierno para recuperar los recursos del crédito realizado.



















